Bienvenido a nuestro blog.

Antes de comenzar a leer, te recomiendo que te pongas cómodo, los relatos por lo general son largos, así que... prepárate un cafetillo (o cualquier cosa que te apetezca), relájate... y disfruta de la lectura.



Espero que te guste y vuelvas pronto para leer mi próximo viaje..







viernes, 1 de mayo de 2009

Semana Santa en tierras gallegas I



De nuevo, aquí estoy para relatar nuestra última aventura, con la esperanza de que disfruteis tanto como yo mientras escribo las peripecias que nos han sucedido, a lo largo de los once días que hemos estado a bordo de nuestra querida Dragoneta.

Tengo que pedir disculpas por la tardanza en subir la entrada, pero entre los temas personales y clasificar las fotos para subir las más bonitas... se me pasan los días volando y no me ha sido posible subirlo antes.

Debido a la extensión que puede alcanzar si lo hago todo en una misma entrada, he decidido dividirlo en dos. Así pues, en esta primera entrada contaré los primeros seis días...


Sábado, 4 de Abril
El viaje comenzó al mediodía. Salimos el viernes a eso de las 4:30 de la tarde, y lo hicimos en compañía de otra familia con la que ya hemos realizado otros viajes anteriormente, y con los que lo hemos pasado tan bien, que decidimos repetir.

Nuestro primer destino era Olmedo, en donde pasaríamos la noche después de toda la tarde conduciendo. La verdad es que teníamos otras alternativas si queríamos subir más, pero Toño había trabajado hasta el mediodía y cuando llegamos a Olmedo acusaba ya el cansancio de todo el día. Necesitaba descansar y reponer fuerzas y habiendo días por delante tampoco era necesario hacerse todos los kms. de un tirón. Así que, al llegar a Olmedo, aparcamos en un área estupenda que hay en la localidad y bajamos a estirar las piernas...




Llegamos justo para tomar un bocado, dar un paseo contemplando las murallas y poco más, pues estábamos rendidos y pronto nos acostamos para descansar.





Y en cuanto nos despertamos, bien temprano salimos en dirección a Pontevedra, desde donde iniciaríamos nuestro recorrido por la costa gallega.

El camino se hizo ameno a pesar de la cantidad de kms., pues el paisaje iba variando y nos encontrabamos castillos



y vistas estupendas por donde pasábamos...



además de notar como iban cambiando los tonos marrón-rojizos tan propios de las castillas, por el verde, más característico de la zona norte



Y de que nos dimos cuenta, estábamos en la misma Pontevedra...



Y aparcamos en una zona estupenda en la que decidimos comer y relajarnos un poco, que no era otro sitio que el aparcamiento de la estación de autobuses... a la izquierda queda la estación de ferrocarriles.



Después de descansar un ratillo, cogimos nuestras mochilillas y salimos a dar un garbeo por esta localidad para conocerla un poco...



Me pareció una ciudad encantadora... con preciosos edificios





y bonitos rincones



se notaba que hacía sol y la gente aprovechaba para salir a tomar un "loquesea", jeje las terrazas estaban a rebosar...



También pudimos observar las características galerías tan propias de esta zona...



y de este modo seguimos paseando, recorriendo sus calles





y descubriendo sus tesoros...





hasta llegar a Santa María la Mayor



en donde paramos a descansar un ratillo, mientras contemplábamos sus fachadas, ya que no pudimos ver su interior por estar cerrada.



Desde aquí, nos volvimos hacia las AC's dando otro agradable paseo



y nos despedimos ya de Pontevedra...



para llegar hasta un pueblecito llamado Poio

Allí, llegamos hasta el monasterio al que pasamos para visitarlo...



y en donde pudimos observar su gran claustro llamado de las Procesiones...






y todas sus dependencias y observando las salas anexas. Cruzamos también hasta llegar al Claustro del Crucero




que es famoso por albergar en toda su extensión el monumental mosaico "Camino de Santiago".





Y después de visitar todo el monasterio, que salimos encantados, nos encontramos al salir con uno de los horreos de mayor longitud de toda Galicia



Mide 121 metros de largo y se apoya en tres hileras de tornaratos, en vez de dos que es lo normal en estas tierras, haciendo un total de 51 apoyos (no sabeis las cosas que he aprendido yo en este viaje, jejejej)

Bueno, pues al salir de aquí, nos pusimos de nuevo en marcha, esta vez hacia Combarro



Llegamos ya a media tarde, con tiempo para dar un paseo por el pueblo antes de cenar... y eso es lo que hicimos, dejamos las autos bien cerradas



y a pasear por sus callejuelas...



Me encantó este pueblo tan pintoresco...

tan... típico?



lo más característico de este pueblo y por lo que tiene tanta fama es, entre otras cosas, sus hórreos... hay montones de ellos...



Allí compramos unos orujillos y licores de la tierra de los que daríamos cuenta por la noche (si bebemos algo de alcohol siempre es por la noche, cuando ya no hay que coger el coche, jejeje) y seguimos descubriendo rincones...



haciendo tiempo hasta la hora de la cena...



A mí me pareció precioso... cuando terminamos el paseo, derechitos a dormir, que al día siguiente nos esperaba más movimiento...

Domingo, 5 de Abril
Otra vez madrugamos, para poder aprovechar mejor el día... y salimos pronto para llegar cuanto antes a Sanxenxo.



en donde paramos sólo para caminar por su paseo marítimo...



El tiempo, a pesar de las predicciones, era buenísimo... y pudimos andar tranquilamente a esas horas de la mañana...



Aprovechamos para comprar el pan y algo de bollería para el día, y continuamos el agradable paseo de nuevo hasta las autos, pues no había nada abierto para visitar, así que nos llevamos el recuerdo de su bonita playa...



salimos de nuevo en marcha, pero antes, hicimos una parada en la Ermita de la Lanzada...



enclavada en un lugar con vistas increíbles...







En la capilla, anécdota del día... si os fijais en la fotografía, se puede pasar por detrás del retablo... y justo a la espalda, te encuentras una escoba, un cestillo y un cartel que dice algo así como que si echas una propina y barres tres veces, volverás al año siguiente... jeje... no deja de ser curioso, porque no nos esperábamos ver eso oculto tras el altar...

Cuando salimos, observamos enfrente un montículo totalmente cubierto por una manta de flores... y como íbamos bien de tiempo, decidimos ir a investigar, jejej



De cerca, el aspecto era francamente distinto... había como una cueva en una de las orillas... y las piedras, enormes... le daban un aspecto como... a lugar perdido en el tiempo...



Me acercé más para ver el tipo de flores porque me llamó la atención su color tan vivo...



y el efecto tan bonito que producía sobre la hierba.. era increíble



Después de esta agradable parada, volvimos de nuevo a subir a las autos... esta vez en dirección a la isla de la Toja... en donde paramos otro ratillo...






y pasamos a la tienda de jabones y colonias, claro...



el olor y las fragancias de todos los productos impregnaban el ambiente... y me hacían recordar la niñez... época en la que nuestras madres siempre tenían alguna pastilla entre la ropa... en los cajones... ¿a vosotros no os sucede igual?



después, pasamos también a la ermita de San Sebastián



que está datada en el siglo XII, y cuya particularidad es que su exterior está completamente recubierto por conchas de vieira (aunque no es la única, ya que más tarde pude observar esa característica en otras iglesias).

Seguimos con el paseo, y disfrutando de una mañana buenísima con un tiempo estupendo. Y después, salimos en dirección a O grove.



Cuando llegamos, aparcamos al lado del puerto y bajamos, como siempre, a estirar las piernas y pasear por la orilla... y aprovechando que salía un catamarán turístico de los que enseñan las bateas de marisco y después te sirven mejillones y albariño... no pudimos resistir la tentación y subimos sin pensarlo, jejejeje



la verdad que el paseo fue una gozada... creo que ésta de la foto inferior era una batea de las más antiguas...



y después de hacer el recorrido turístico.. en la parte inferior nos sentamos en las mesas de que disponía el catamarán, y no pararon de servirnos mejillones y albariño durante el resto del trayecto.. al final, acompañado con música... (a lo que algunos nos levantamos al son de las rumbas, jejeej) y se nos pasó sin darnos cuenta...

Al terminar, derechitos a las autos... tomamos un bocado (aunque sin apenas hambre, pues habíamos quedado llenos) y nos pegamos una buena siesta para rebajar el vinete...

Un par de horas más tarde, y totalmente repuestos, salimos en dirección a Cambados.




bonito pueblo... en el que disfrutamos de un agradable paseo al atardecer, recorriendo sus calles... sus plazas...



y algún que otro pazo... aunque no pudimos entrar a ninguno... estaban todos cerrados.



pero al menos pudimos ver sus fachadas...



precioso el crepúsculo que tuvimos oportunidad de contemplar...



el día ya se terminaba... regresamos a los vehículos, y nos pusimos en movimiento... queríamos llegar hasta la isla de Arosa... aunque solo fuese por cruzar el puente que la separa de la península, jejeje así que, hacía allí nos dirigimos...



se oscureció en el puente... de tal manera, que cuando llegamos, era noche cerrada... y sin siquiera bajar del coche... dimos la vuelta al tiempo que observábamos el puerto y los barcos, y salimos de allí en dirección a Villagarcía de Arosa.

Al final... y tras continuar algunos kms. más... fuimos a parar a Carril, y allí, en el área para autocaravanas del municipio, aparcamos para pasar la noche. Justo al llegar comenzó a llover un poco... y creo que lo hizo casi durante toda la noche...


Lunes, 6 de Abril

Ya por la mañana, cesó la lluvia para permitirnos contemplar la zona en donde habíamos pasado la noche... otro bello rincón gallego para recordar, a primeras horas del día.



Una de las cosas que más nos impresionó, a pesar de que ya lo sabíamos y en otras ocasiones hemos visto un efecto similar... es cómo crece y decrece la marea en cuestión de minutos... y tan pronto ves la ría hasta arriba de agua... como la ves totalmente seca... en fin.. no deja de ser curioso para nosotros, que somos más de secano, jejeje...



desde allí, y en cuanto estuvimos preparados, salimos para visitar una Villagarcía de Arosa algo lluviosa....



pero no por ello menos pintoresca y bonita... paseamos hasta llegar al pazo de los marqueses de Villagarcía (siglo XVI), que está pegando al convento de las agustinas recoletas de Vista Alegre (siglo XVII)....





de nuevo, no pudimos entrar porque estaba cerrado... así que, nos dedicamos a ver un poco la ciudad...



al terminar, y en vistas de que seguía cayendo una ligera llovizna, decidimos montar en las autos y seguir nuestra ruta... esta vez, en dirección hacia Boiro.



Cuando llegamos, lucía de nuevo el sol... y aparcamos en la magnífica área para autocaravanas que este municipio posee...



es un lugar privilegiado.. justo frente a la playa...



Llegamos aquí con la intención de descansar un poco y comer... y así lo hicimos.

Por la tarde, aprovechando que hacía buena temperatura, paseamos un poco por la playa... y casualmente, nos encontramos a un amigo de AC Pasión... "Cormorán", que pasaba por allí, y al ver las pegatinas que llevamos como usuarios del foro, paró a ver si nos conocía...

Nos presentamos, charlamos un buen rato con él... y tan a gusto nos encontrábamos, que se resistía a dejarnos partir... de tal modo, que nos hizo una sugerencia, y al cabo de un rato, todos (incluido él) nos dirigíamos hacia Porto Do Son.



nada más llegar al pueblo, bajamos como siempre a estirar las piernas y dar un buen garbeo. Primero subimos por una especie de paseo marítimo, en donde contemplamos unas vistas preciosas de la ría.



para más tarde, continuar por el interior del pueblo hasta llegar a una plaza, en donde paramos para tomar unas cervecillas, jejejje



y en donde nos hicimos algunas fotos con este amigo gallego...



Y de este modo, despedimos el domingo y nos fuimos hacia las autocaravanas para descansar. Cenamos con "Cormorán"... y después de tomar café y copas hasta bien pasada la media noche, decidimos acostarnos para estar frescos al día siguiente... en que nos esperaba más batalla...


Martes, 7 de Abril
Por la mañana, de nuevo no nos creemos nuestra racha de buena suerte... pues el tiempo había amenazado con lluvias toda la semana, y excepto un día, el resto estábamos teniendo un tiempo bastante aceptable (al menos para estar donde estábamos jeje)



y después de despedirnos de nuestro amigo Cormorán y hacer las últimas fotos de una espectacular mañana



salimos rumbo a Noia



y emprendimos el habitual paseo callejero para conocer un poco el pueblo, como la iglesia de San Martín, en la que destaca un precioso rosetón



y los doce músicos que están esculpidos sobre la puerta...



y algún que otro soportal datado en los siglos XII y XIII





también pasamos a ver la iglesia de Santa María la Nueva



que acoge la mayor colección de lápidas gremiales y nobiliarias de la Edad Media y moderna... y desde allí, nos dirigimos hacia el ayuntamiento... cuya fachada me dejó también prendada...



y como ya se iba acercando la hora de comer, decidimos que lo mejor era salir ya de Noia para llegar a comer a nuestro siguiente destino: Muros.



precioso pueblo costero, cuyo paseo marítimo recorrimos tranquilamente... observando las típicas construcciones, y los distintos edificios como este antiguo mercado...



al tiempo que buscábamos algún sitio en donde probar algo típico de la zona para comer.



De camino, encontramos algunos puestos de mercadillo, en donde compramos distintos tipos de queso de tetilla y donde nos ofrecieron pan con pasas para que lo probásemos... delicioso estaba todo, jejeje

Al fin... llegamos a un sitio, en donde nos sirvieron entre otras cosas, unos platos de pulpo



y una parrillada riquísima... acabando totalmente satisfechos...

Después de pasar una tranquila sobremesa, charlando sobre todo lo que ya llevábamos visto mientras terminábamos los cafés, nos levantamos y decidimos dar la vuelta por el mismo paseo



hasta llegar a las AC's.

El paseo nos vino bien para rebajar la comida, y cuando llegamos a los vehículos, nos pusimos en marcha para salir de esta localidad y poner rumbo a la siguiente población... y de camino, no pudimos resistirnos y paramos en una playita que nos llamó la atención...



Y tras salir de la playa, llegamos hasta Carnota, pueblo conocido fundamentalmente por su hórreo, considerado uno de los más grandes de Galicia.



a su lado, un palomar de la misma época...



Después de un rato viendo el pueblecito y los edificios tan antiguos, subimos de nuevo a las autocaravanas... y volvimos a parar un poco más adelante... en otro de los rincones más bellos de la Galicia costera...




Ezaro... donde el río Xallas se precipita al mar en forma de cascada desde 40m de altura (único en Europa), dando lugar a una ensenada encañonada por el Monte Pindo. Lástima que cuando fuimos no pudimos ver la cascada... parece que sólo la abren determinados días... aunque están negociando abrirla más a menudo a consecuencia de su atracción turística...




De todas formas, pudimos entrar al centro de interpretación que tienen allí sobre electricidad... con aparatos interactivos y todo tipo de utensilios y aparatos referentes al tema...





Al terminar de ver todas las salas, salimos y volvimos a subir a la dragoneta, esta vez, de camino ya a nuestra siguiente parada: El Cabo Fisterra.



Llegamos cuando aún faltaba bastante para el ocaso... además de que el cielo estaba bastante nublado...



Aún a pesar del nublo, las vistas desde este lugar mágico, eran espectaculares...




y tras un rato de relax observando el bello panorama, nos marchamos hasta Cee para buscar el área para autocaravanas y así poder pasar la noche por esta zona...

Antes de marcharme, pude fotografiar el arco iris... que apareció de pronto en el horizonte... (sería que llovía justo en esa nube)



Cee nos pareció un pueblecito muy tranquilo, en donde aparcamos y nos dispusimos a tomar algo para cenar...



y en donde disfrutamos de un bonito anochecer... y pudimos descansar plácidamente.




Miércoles, 8 de Abril

A la mañana siguiente, salimos de nuevo con energías renovadas... y llegamos hasta Muxía.



El cielo estaba algo nublado, pero pudimos dar una vueltecita antes de seguir ruta... y nos acercamos hasta la iglesia




que me resultó particularmente extraña, pues tenía el campanario fuera del edificio mismo... cosa que no había visto jamás.



Y cuando acabamos el paseo regresamos hasta las autos, para salir ya de esta localidad en busca del siguiente sitio a visitar



que no era otro que La Coruña.



y hasta allí llegamos...



increíble calendario!!!! hecho en el cesped y a base de flores... deben cambiar las flores que indican el día a diario!!! (evidentemente, jaja) después de buscar el camino, llegamos al fin al pie de la Torre de Hércules (aunque estaba en obras, como se puede observar)



Por supuesto, teníamos que subir... así que pasamos y lo primero que te encuentras son los antiguos cimientos romanos que se conservan aún de cuando se construyó en sus comienzos la primera torre...



después... tienes que subir tropecientos escalones (creo que eran algo más de doscientos) hasta subir a lo más alto, en donde se encuentra la azotea desde donde se puede contemplar toda La Coruña... y creo que más allá también jejeje... por lo pronto, las autos las veíamos desde arriba...



al otro lado... la rosa de los vientos...



y bueno... para donde mirases, vistas increíbles...



Cuando bajamos de la torre, volvimos a las autos y subimos en ellas para ir hasta el Parque del Monte de San Pedro.

Por el camino... pudimos ver el estadio Riazor



Aparcamos en el Monte de San Pedro para pasear un poco... y ver la preciosa zona en la que han convertido esa antigua zona militar.



Amplios senderos se extienden ante toda la zona verde... para que los visitantes puedan caminar a través de las balas de cañón, los refugios y los distintos elementos que allí siguen colocados... entre las diversiones para los niños, se encuentra un laberinto también...



Y los cañones... que permanecen en sus lugares de origen expuestos para su contemplación...



Como el sitio se prestaba a ello, decidimos comer aquí... en el aparcamiento, tranquilitos... y tomar un cafetillo mientras charlábamos un rato...

Al terminar, pensamos que lo mejor era dejar ya las autos en donde fuesemos a pernoctar... y volvimos a ponernos en marcha... pasamos por la Avenida de la Marina... avenida por la que se conoce a La Coruña como Ciudad de Cristal .



y llegamos hasta el castillo de San Antón



Aparcamos, y bajamos a estirar las piernas... entrando, como no, a visitar la fortaleza



Recorriendo el patio de armas...



Y viendo el interior de las casamatas que tenía a los lados...



también subimos a la planta superior, en donde se encuentra el pozo que conecta con el aljibe...



y también vimos cañones y otras armas que había expuestas...



El faro, y la estupenda panorámica que desde este patio superior se puede contemplar de la ría coruñesa...






Después pasamos a otras dependencias en donde guardan más objetos de la época...






Yo creo que ésta es la concha más grande que he visto en mi vida, jejejej...



Y terminamos la visita... saliendo hacia las autos de nuevo...



Al salir, como era temprano todavía, aprovechamos para seguir caminando y pasear por las calles del centro... para ver la ciudad. Y andando, andando... llegamos hasta el Museo Militar



Ya que estaba abierto (y este viaje hemos tenido poca suerte en ese sentido, jejej) pues aprovechamos y pasamos a echar una ojeada...







y al salir, seguimos recorriendo calles...



y pasando por algunas iglesias con fachadas bellísimas







con detalles que llamaban la atención



hasta que por fin vimos la cúpula característica del ayuntamiento de esta ciudad y que se encuentra en una enorme plaza...



La plaza de María Pita...





custodiada por la escultura de María Pita, a cuyos pies arde una llama que nunca se apaga, en recuerdo de su valentía al defender la ciudad, evitando el asalto de los ingleses y matando al alferez Francis Drake.



Salimos de allí para continuar ahora por algunas calles comerciales



y más fachadas con las galerías características... la verdad que producen un efecto bastante impactante.. ¿no es cierto?



y cansados ya como estábamos, pensamos que lo mejor era dar media vuelta y regresar a las autocaravanas



al llegar, preparamos algo de cena y tardamos poco en acostarnos para reponer fuerzas...



y aquí acaba esta primera etapa... el resto del viaje lo pondré, como dije al principio, en una segunda entrada para que no se haga excesivamente largo.

Espero que esta parte al menos, os haya gustado y hayáis podido ver por mis ojos los lugares tan bellos que hemos tenido la oportunidad de visitar... y por supuesto, también me gustará que me acompañéis en el resto del viaje que aún estoy por contar.

jueves, 16 de abril de 2009

Escapada hasta el Robledo

Aunque acabamos de realizar un viaje maravilloso por toda Galicia, y que contaré con detalle en mi próxima entrada... antes, me gustaría relatar un precioso fin de semana que pasamos un poco antes, a mitad del mes de marzo.

Fuimos a un pueblo que está muy cerca de nuestra casa... como a una hora o así. Se llama Robledo y nos habían comentado que había una rutilla bonita para hacer senderismo, así que con ese motivo, y con la idea de conocer la localidad, el viernes 13 de Marzo, salimos en dirección al Robledo (Albacete) con un sol estupendo.



Habíamos comido ya, así que, llegamos al pueblo poco después del mediodía... a tomar un café. El lugar que nos habían indicado para pernoctar está algo alejado del núcleo urbano, pegado a unas casitas rurales que hay anexas a la población... justo en la antigua estación del tren.



La verdad es que el sitio está genial, pues tiene mucho espacio para el aparcamiento, una zona grande para picnic, con sus mesas y bancos, además cubierto para evitar el sol y la lluvia...





Y en fin.. una zona muy buena para que los críos se diviertan y puedan correr a sus anchas...



La verdad es que nos costó un poco llegar porque hay que tomar un par de caminos saliendo de la carretera y si no estás atento, te pasas y seguro que no lo encuentras... pero una vez que llegamos el sitio nos pareció estupendo. Únicamente hay algo que no me gustó demasiado, y es la distancia que hay hasta el pueblo. No es que yo quiera estar justo en el centro de la población... pero lo cierto es que tan lejos, me resulta algo solitario... además de que si por cualquier circunstancia se nos ocurre comprar agua, pan, cervezas, vino, servilletas o cualquier otra cosa que nos pueda apetecer (incluso salir a comer, cenar o tomar un café después...) pues al estar algo alejados del pueblo, desechamos totalmente la idea... circunstancia que no ocurre cuando se está al lado mismo de las casas del pueblo.

Bueno, pues los críos se pasaron la tarde jugando por allí, aprovechando el día tan bueno que hacía... mientras Toño y yo descansábamos un poco y charlábamos sobre la ruta que había de senderismo. Pensamos que por la mañana sería buen momento para caminar... y así se nos hizo de noche...



Como decía antes... no me gustó mucho el sitio tan solitario... pero entre que cenábamos y veíamos un rato la tele, se hizo la hora de dormir, y lo cierto es que pasamos una noche muy tranquilita y muy bien.

A la mañana siguiente, y tal y como habíamos previsto, enganchamos los bastones de andar y las gorras, porque hacía un sol de escándalo, y comenzamos a caminar por el sendero marcado como Ruta del Quijote...



Teníamos pensado llegar hasta la laguna del Arquillo. Sabíamos que eran bastantes kilómetros... pero no nos asusta andar, e íbamos preparados de crema solar, gorras y bastones. Además, había echado unos bocatas y agua en la mochila, para la hora del almuerzo... así, que, nos pusimos en marcha y comenzamos a andar por el camino señalado... contemplando el paisaje...

de vez en cuando, veíamos los conejillos (se ve que asustados por el ruido que haciamos al andar y hablar) correr hasta sus madrigueras, cruzando por en medio del campo...



también vimos a un zorro cruzar velozmente el sendero, en busca de refugio... y más adelante un lagarto de unos... si tendría 20 centímetros de largo... amarillo verdoso y muy gordo... enorme... que se escondió en cuanto nos vió acercarnos.

La ruta está muy bien hecha, con bancos para sentarse a descansar a cada tanto, y papeleras...



Y bueno... así, caminando, caminando, fuimos pasando por rincones preciosos...



Y aunque llevábamos las indicaciones para girar en un recodo y tomar el desvío hacia la laguna... lo cierto es que no encontramos desvío alguno... y llegamos sin querer hasta la entrada de Los Chospes...



A estas alturas ya llevábamos unos 6 kilómetros encima... así que, y en vistas de que ya no llegaríamos a la laguna, paramos a tomarnos los bocadillos y nos sentamos un rato a descansar...



Nos dió mucha pena no llegar hasta la laguna del Arquillo, pues nos habían dicho que el lugar era una maravilla, pero al ver la hora que era y que aún nos quedaba desandar los más de 6 kilómetros... decidimos que lo mejor era dar media vuelta y comenzar el regreso hacia la autocaravana... y eso es lo que hicimos una vez que nos tomamos los bocatas y descansamos un poquillo...



Ahora que nosotros volvíamos, veíamos como grupos de chicos y familias también circulaban por el camino con sus bicis... y aprovechaban el estupendo sol que hacía.

De que nos dimos cuenta, estábamos de nuevo al lado de la auto y preparándonos para comer. La verdad es que creo que nos hicimos los 12 kms. (había indicaciones a cada km.) o más... así que, bien merecido teníamos una buena comida y un descanso cuando llegamos... y como hacía tan buen día, nos decidimos a comer fuera en las mesas preparadas para ello...



Y por la tarde... como personas inquietas que somos... no podíamos permanecer todo el tiempo allí parados (y eso que los pies aún nos hormigueaban del tute de por la mañana) así que, nos decidimos a caminar hasta el pueblo que no estará a más de un kilómetro (qué es eso para nosotros, juasss) y dar una vuelta por sus callejuelas... (de paso comprábamos pan y algo más...) y hacia allí que nos dirigimos...



El pueblo no es lo que se dice muy grande... pero tiene su encanto..



Nos dimos un agradable paseo... subiendo cuestas... uff...



y llegamos hasta una tienda en la que pudimos comprar pan, agua, y algunas chuches para los niños... y tengo que decir que el pueblo no será muy grande, pero sus gentes son encantadoras... el dueño de la tienda nos atendió y al saber que estábamos en las afueras nos ofreció su terreno, que estaba en lo más alto del pueblo para pernoctar esa noche... y nos comentó que cuando quisiésemos podríamos pernoctar allí... qué lástima que su terreno no pertenezca al ayuntamiento, jejejej... porque el sitio era ideal para el área...

De todas formas, nos despedimos dándole las gracias por su amabilidad y seguimos con el paseo... llegando hasta el Ayuntamiento.



y mientras parábamos en la plaza, vimos a un chico que sujetaba un bicho grande en la mano. Con curiosidad, nos acercamos para ver de qué animal se trataba y cual no sería nuestra sorpresa cuando vimos un precioso ejemplar de águila. Estuvimos charlando con el chaval que nos contó que practicaba la cetrería y la había enseñado a cazar... y mi hijo Antonio se atrevió a ponerse el guante y sujetarla con la mano (aunque desconfiaba un poquito, jejejej)



El águila respondía al nombre de Milana. Era muy bonito el bichoooo... jeje..



En fin... después de contarnos el chaval sus peripecias con el águila nos despedimos también y ya oscurecido, nos dirigimos hacia donde estaba la auto para cenar.

Por el sendero, y como íbamos provistos de linternas (es que tengo un marido que parece mcgiver cuando se va de excursión, ajaj) pues nos encontramos con otro bicho muy curioso...



sí, sí... es un sapo... gordo y enorrrrme.... yo pensaba que en cualquier momento pegaría un salto y desaparecería en la oscuridad de la noche... pero no, no se meneó en absoluto.

Dejamos al sapo en el camino y continuamos hasta llegar al vehículo y cenar. La velada terminó muy tranquila también... después de un día tan activo caímos rendidos en cuanto cenamos algo y nos tumbamos.

Y llegó el domingo... otro día soleado y totalmente primaveral... así que, en cuanto tomamos el desayuno, salimos a estirar las piernas otra vez (creo que esto es ya una enfermedad, jejeej)



En cuanto nos espabilamos un poco, pensamos qué es lo que haríamos pues ya era domingo... y decidimos volver para casa durante la mañana... así pues, nos pusimos en marcha a media mañana, después de un ajetreado fin de semana en el que andamos lo que no está escrito... y vimos una gran cantidad de animales que habitualmente no solemos ver... pero que nos encantó descubrir...

Y de nuevo al regresar, esa sensación de tristeza que conforme vamos llegando nos inunda porque no queremos dejar la auto... y al mismo tiempo, una sonrisa de pensar que en breve tendríamos otro viaje previsto y con muchas expectativas...

Espero que os haya gustado el paseo por este pueblecito Albaceteño... y me sigais en el próximo viaje...