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Antes de comenzar a leer, te recomiendo que te pongas cómodo.... los relatos por lo general son largos, así que... prepárate un cafetillo (o cualquier cosa que te apetezca), relájate... y disfruta de la lectura.

Espero que te guste y vuelvas pronto para leer mi próximo viaje..







sábado, 21 de noviembre de 2009

Fin de semana en Alcalá del Júcar

Poco después de la jornada astronómica con nuestros amigos de la asociación ACAMA, decidimos salir con algunos de ellos para pasar el fin de semana en uno de los pueblos más bellos de nuestra provincia, Alcalá del Jucar.


Y como siempre, el viernes por la tarde, justo después de comer, nos ponemos en camino para llegar cuanto antes a este pintoresco lugar.

Nada más que la entrada al pueblo, ya es espectacular


impresiona la visión de las casitas blancas, rodeando la montaña en donde se encuentra situado el castillo, porque te lo encuentras casi de sopetón al volver de una curva.

Curiosamente, a poca distancia hay un estupendo mirador en el que se puede parar para disfrutar sin problemas de las bonitas vistas del pueblo desde no muy lejos.


Aunque no es la primera vez que venimos a esta localidad, la verdad es que nos quedamos prendados del panorama.

Volvemos a la dragoneta y nos dirigimos ya al lugar en donde ya nos esperan algunos de nuestros amigos... y que es una explanada al lado del río... otro lugar encantador por su belleza.

De un lado, la carretera nos separa de la montaña, cuya erosión resulta de gran belleza, horadada de cuevas, y cuya parte más baja está repleta de casas que penetran en la piedra, formando casas-cueva.



es una visión muy bonita


del otro, el río que atraviesa el pueblo, y tras él, la montaña y el castillo


Nada más llegar, aparcamos y bajamos para saludar a nuestros amigos... y comentamos entre otras cosas, el acierto que hemos tenido al escoger un rincón tan bello de nuestra zona para reunirnos


Después de un buen rato de charla, decidimos sacar unas sillas y tomar unas cervecicas mientras seguíamos charlando... de momento no hacía mucho frío...

Y de que nos dimos cuenta, se había hecho la hora de cenar. Tomamos un bocado y salimos fuera a tomarnos un café en compañía, pero el frío comenzaba a apretar, y pensamos que lo mejor era cada uno a dormir a su auto y vernos a la mañana siguiente... y eso es lo que hicimos.

Sábado, 14 de Noviembre

No nos levantamos muy tarde para aprovechar la mañana, pues queríamos ver bien la zona.... y comenzamos con un paseo al margen del río, hasta llegar al puente que lo cruza


aunque en ese momento no había mucho caudal, lo cierto es que se veía precioso... ahora, con todo lo que ha llovido, tiene que estar de foto

Coincidió también que había mercadillo, por lo que lo incluímos en el recorrido, jejeje... y después, nos dispusimos a subir por la otra parte del puente, hasta llegar al castillo


Antes de entrar al castillo, pasamos por la famosa Cueva del Diablo... y no pudimos evitar pasar primero para verlas y tomar una cervecita...


Cuevas que se han hecho famosas por su originalidad, y pero también por lo estrambótico de su dueño, "El diablo"... al que tuvimos la suerte de pillar cuando llegábamos y le pedimos la típica foto en la entrada


La cueva, está totalmente repleta de habitaciones excavadas, que antiguamente serían vivienda y almacenes... hoy en día guardan un montón de antiguedades que hacen interesante la visita por lo raras que son algunas...



Y al fondo, lo han convertido en una cafetería, cuya terraza goza de unas vistas inmejorables del lugar


Una vez que nos tomamos las cañas, nos ponemos otra vez en marcha hasta llegar al castillo


Y la verdad es que está bastante reconstruido, pero nos gustó bastante...


y las vistas, desde aquí también eran una pasada...


Algo que me llamó la atención, su plaza de toros... si os fijais, ovalada y en lo alto de la montaña... si es que parece un barco!! ¿Cómo subirán hasta ahí a los toros?? A coscoletas?


En fin.. cuando salimos del castillo, fuimos bajando de nuevo, pasando por el antiguo cine, convertido actualmente en museo... y vaya museo!!


Terminamos de curiosear por toda la sala, y vamos bajando poco a poco por donde habíamos venido


hasta llegar a la zona del río de nuevo


Cuando llegamos hasta las autos, estábamos agotados y famélicos, por lo que preparámos rápidamente las mesas y nos pusimos a comer mientras descansábamos de la larga mañana... la verdad es que estábamos cansados, jeje..

Por eso, nos tomamos la tarde con calma... y mientras los chicos se entretenían cerca del río, los mayores nos quedamos la tarde charlando y sin movernos de la zona.

Por la noche, habíamos acordado subir con las autocaravanas hasta el restaurante "El mirador", un gran restaurante que está construido en lo alto de la montaña justo frente al pueblo, y cuyos ventanales permiten gozar, mientras estás comiendo, de unas vistas espectaculares (aunque precisamente a mí, me pillaba de espaldas, jooo)


Cenamos de tapeo, con algunos platos típicos de la zona, y nos lo pasamos genial... al terminar, salimos a la enorme terraza que utilizarán (por las mesas y sillas que había recogidas) para cenar o tomar algo cuando hace buen tiempo, imagino...

El pueblo todo iluminado desde ahí arriba, se veía de escándalo...


Cuando terminamos, nos fuimos de nuevo al aparcamiento al lado del río, y tras una corta velada (pues hacía un frío que pelaba esa noche) nos metimos todos a la cama para descansar hasta el domingo.

Domingo, 15 de Noviembre

Nos levantamos sin prisas, jeje... y como alguien había propuesto, nos encaminamos todos hasta la churrería y desayunamos churros con chocolate, uhmmmm... el día no podía comenzar mejor...
Además, como en la misma churrería vendían pollos asados, aprovechamos para encargar unos pollos para la hora de la comida...

Al acabar de desayunar, nos pusimos a caminar (para rebajar el desayuno) por la parte del río,


hasta llegar a la zona de la playita y más allá, hasta otra zona creada para pic-nic, y que está estupenda para cuando viene el buen tiempo... pasamos buena parte de la mañana paseando por esa zona, hasta que nos entró de nuevo el gusanillo del hambre... y nos dimos la vuelta para preparar un aperitivo...


que terminamos uniendo con los pollos asados, jeje... y así pasó la hora de la sobremesa.

Después de reposar un buen rato, nos empezamos a mover y a recoger todo para regresar a nuestros hogares... y después de las consabidas despedidas, cada uno montó en su autocaravana y volvímos a casa después de pasar un grato fin de semana en compañía de nuestros amigos.


Y como nos pasa en todas las salidas que hacemos, conforme nos acercamos a casa nos invade una sensación de pena porque se acabó un estupendo fin de semana, y al mismo tiempo, estamos ya ilusionados pensando en la siguiente aventura... ¿Nos acompañarás?

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