Bienvenido a nuestro blog.

Antes de comenzar a leer, te recomiendo que te pongas cómodo, los relatos por lo general son largos, así que... prepárate un cafetillo (o cualquier cosa que te apetezca), relájate... y disfruta de la lectura.



Espero que te guste y vuelvas pronto para leer mi próximo viaje..







sábado, 4 de octubre de 2008

Vacaciones en Francia (III)

Después de dejar las playas de Etretat nos marchamos tierra adentro. Nuestro primer destino en el interior era Eurodisney en París.



en donde estaríamos el tiempo que dedicasemos a visitar el parque, Paris, y los alrededores.... (para ello nos sacamos el pase anual (Fantasy), que incluye parking gratuito)



Este parque es genial... y podría estar hablando sobre él tantas cosas... tan solo diré que disfrutamos como enanos





que la atracción que más me atrajo fue "The small world", El mundo en miniatura...



que me sedujo el ambiente que se respiraba de fantasía







Que me negué rotunda y categoricamente a comprar las orejitas de Minnie... (y no por el precio, que en realidad era prohibitivo... sino por la estupidez de ver a todo el mundo con las mismas orejas...) pero al final, sucumbimos... ¿Qué iba a hacer???



Que me dieron una soberana paliza a puntos porque no atinaba ni una diana en el Buzz Light Year (en ninguna de las ocasiones que monté)



que nos hicimos fotos con todos los personajes que pudimos







que las cabalgatas eran magníficas... tanto las diurnas como las nocturnas...



Y que el espectáculo de fuegos artificiales y luces, muy en la línea de los que he visto este verano que parece que es la moda, también era una pasada...



A decir verdad, el parque es magnífico... aunque no se puede comparar en absoluto con los otros que hemos visitado, pues mientras que uno es de atracciones, en las que puedes montar una y otra vez sin cansarte, los otros son básicamente espectáculos y proyecciones, en los que, una vez que lo has visto, ya no tiene sentido volver a ver lo mismo de nuevo... para mí, todos han dado la talla con creces....

Una única salvedad, y es en el sentido de que, después de ver muchos parques temáticos este verano... y poder asistir a la mayoría de los espectáculos nocturnos... el de Eurodisney me pareció muy pobre en ese sentido. Me explico... en todos y cada uno de los parques, el espectáculo de luces, fuegos, agua, etc... se realiza frente a unas gradas (sean como sean, pero asientos al fin y al cabo...) en donde nadie te estorba, y puedes ver todo sin problemas.
Pues bien, en Eurodisney, tanto para ver la cabalgata (aunque en ese caso es comprensible... es una cabalgata... pero tenías que estar de pie durante una hora o más si querías ver en primera fila todo... y al final, siempre se te ponían los niños por delante... total... dos horas para ver un desfile a medias y con dolor de pies..) como para ver los fuegos sobre el castillo... que tenías que hacerlo de pie... con todo el mundo amontonado delante.... al final, desistí de ver los fuegos porque tras intentarlo durante varias noches, siempre había gente que se ponía por delante... y claro, los bajitos lo tenemos muy mal....

Eso, teniendo en cuenta que es el parque más caro de todos los que he visitado con diferencia, creo que me permite poder opinar y decir que en relación al tema espectáculos (la organización, me refiero), Eurodisney para mí no dió la talla.... pero como digo siempre... para gustos los colores....

Bueno... y así pasamos tres días y medio maravillosos disfrutando de la fantasía de Disney.

El cuarto día lo dedicamos a conocer París. Ya le teníamos ganas, y habíamos pensado dedicar tres días también para visitar los lugares más emblemáticos.

El primer día, nos dirigimos (como no) en primer lugar a la Torre Eiffel



con vistas espectaculares desde su zona más alta...
Cuando bajamos, fuimos paseando por el campo de Marte, hasta llegar al edificio de Los Inválidos. Aunque no llegamos a pasar, continuamos paseando... y después montamos en el metro para llegar hasta las Catacumbas



espeluznante lugar, del que salimos impresionados después de ver tanto hueso tan bien colocado...

Desde allí, volvimos a montar en el metro (paseando sería impensable ver todo lo que vimos, además de que el paseo ya era grande aún ayudándonos del metro) y llegamos hasta el Sagrado Corazón, adonde subimos con ayuda del funicular



Subimos hasta la torre... y quedamos totalmente rendidos con tanto escalón... así que nos dimos un descanso y tomamos un bocado....
Cuando terminamos, ahí sí que andamos, llegando hasta el Moulin Rouge



Resultando de lo más ameno, porque no sabíamos que esa calle estaba toda plagada de sex-shops y pubs de dudosa reputación... en fin... menos mal que era de día, porque de noche... no habríamos podido pasar por allí con los críos...

Desde allí, volvimos de nuevo en metro y llegamos hasta el Arco del Triunfo...



y aquí, volvemos a retomar el paseo y nos recorrimos los Campos Elíseos... hasta llegar a la Plaza de la Concordia...



Cuando llegamos aquí, estabamos ya totalmente agotados. Sólo nos quedaba volver hasta la Torre Eiffel, pues queríamos verla con la iluminación nocturna, así que volvimos de nuevo hasta allí a esperar que se hicieran las diez (faltaba una media hora o así) para verla iluminada... y aprovechamos para sentarnos un ratito y descansar...



Y por fin, la vuelta en el tren hasta la estación de Eurodisney... hasta el día siguiente.... que lo dedicamos enterito al Palacio de Versalles...



Realmente precioso tanto por dentro...



como por fuera



las habitaciones de palacio todas eran increíbles... y los jardines, realmente preciosos... todo tan bien cuidado...

Llegamos hasta los dominios de Maria Antonieta...



a los que nosotros, cariñosamente, denominamos "el más allá"... porque estaban tan lejos y tuvimos que andar tanto, que nos pareció eso.. el más allá, jejeje...



Pero mereció la pena... era otra zona preciosa dentro de toda la finca...



Y por allí estuvimos andando y andando... los pantalones negros y las botas quedaron blancos, pues el día era soleado y caluroso, y aquello parecía un terraguero... del que salimos cansados y sudorosos... y derechitos nos fuimos a la estación para volver de nuevo hasta Eurodisney y descansar en nuestra auto. Los cuerpos quedaban ya para el arrastre y se acusaba el cansancio...



Tras el descanso de la noche, volvemos a la carga el día siguiente... esta vez, lo primero que visitamos es el Louvre...



Tras ver lo que nos pareció más interesante del museo (porque es imposible verlo todo en una mañana...) seguimos con la ruta turística por las calles de París... y pasamos, por ejemplo por la puerta del edificio Pompidou



y por supuesto, llegamos hasta Notre Dame



y después pasamos también a la Conciergerie



en donde vimos el reducido cuarto en donde María Antonieta pasó los últimos días de su vida. Y con esto, dimos por terminada la visita a los lugares más emblemáticos de esta maravillosa ciudad. Seguro que hay muchos más lugares que merecen la pena, pero ya no podíamos estar más tiempo por esta vez... y estoy segura de que volveremos de nuevo a visitarla.

Después de un merecido descanso durante la noche, al día siguiente salimos del aparcamiento para viajar hasta otro parque temático, el parque Astérix...



En este parque sólo compramos pases para un día, aunque Toño le tenía muchas ganas, en principio no nos lanzamos a comprar entradas para dos días... y menos mal que no lo hicimos, pues acabamos un poco decepcionados...

Aunque el parque en sí era también muy bonito...



y tenía decorados asombrosos y muy elaborados, como los demás parques...







Y atracciones muy buenas, la mayoría son de agua... pero de ponerse chorreando, eh?? jeejeej





sobre todo el menhir expréss



Pero el personal era bastante escaso... había varias atracciones paradas por problemas técnicos.... (y eso que era domingo... que se supone que es cuando más gente hay) incluso la atracción novedad de este año... no pudimos probarla por que no estaba en funcionamiento, también por problemas técnicos....
Los restaurantes y quioskos también estaban la mitad sin abrir.... y en fin, no sé... a lo mejor también influyó el hecho de que los otros parques habían dejado el listón muy alto... o no sé... lo cierto es que mi marido tenía muchas ganas de ver este parque y cuando llevábamos medio día, estabamos totalmente desencantados...

Con las mismas, cuando se acabó la tarde, nos volvimos a Eurodisney, y decidimos pasar otro día más allí...



los críos volvieron a disfrutar de un día espléndido de atracciones y se lo pasaron pipa...



Y después de ocho o nueve días de pernoctar en Eurodisney, decidimos retomar nuestra ruta de ir bajando por las orillas del Loire.... no sin antes fotografiar a los monísimos conejitos que se paseaban por los alrededores del parque... sobre todo a primeras horas de la mañana... cuando el tráfico todavía era escaso...



Y así acabamos esta tercera etapa....

jueves, 2 de octubre de 2008

Vacaciones en Francia (II)

Después de disfrutar de las bonitas playas de Quiberón, comenzamos la subida hacia Fougeres, un pueblecito encantador con un castillo precioso.

Llegamos a la hora de comer... y aparcamos el vehículo. Mientras yo preparaba la comida, Antonio se ocupaba de la autocaravana... encara la auto para llenar el depósito del agua, y cuando se dispone a aparcarla bien, nos encontramos el segundo gran susto del viaje... resulta que la batería del vehículo no va. El motor no se mueve... no se enciende ni el cuadro.

Total... otra vez nerviosos... en fin de semana, sin saber dónde acudir... entran los sudores fríos... yo intento evadir el problema preparando los platos y poniendo la mesa... y Antonio sale y se pone a investigar por el motor.

Después de un rato toqueteando, aprieta un par de conexiones, y milagrosamente, la batería vuelve a funcionar... jejeje falsa alarma, algo estaba mal conectado pero ya vuelve a estar todo en condiciones... uffff los pulmones se vuelven a llenar de aire... y los dos nos miramos, mientras nuestras respiraciones vuelven a la normalidad...

Pues nada, una vez pasado el susto, comemos tranquilamente... y vamos a dar un paseo por el pueblo, que es una monería....

Nos encanta este tipo de construcción en los edificios...



El paseo nos relaja bastante, llegamos hasta la parte alta del pueblo y cuando bajamos, nos tomamos un café en una de las terrazas que hay frente al castillo



que visitaremos al día siguiente, pues hoy ya está cerrado...

de camino al aparcamiento, nos percatamos que el área específica para autocaravanas está al otro lado del castillo, así que decidimos cambiar de sitio y colocarnos donde nos corresponde.

A la mañana siguiente, y con energías renovadas, visitamos el bonito castillo de Fougeres



En el que había una guía italiana que nos explicó en perfecto castellano su historia y detalles.



Tras la visita al castillo y alrededores, vamos de nuevo a la auto y decidimos aprovechar este día para descansar, pero en lugar de eso decidimos practicar senderismo alrededor de un lago precioso que se encontraba a la espalda de donde teníamos la AC. Aprovechamos también para ducharnos (que ya nos hacía falta una buena ducha a todos) ya que aquí teníamos agua en abundancia.

Al llegar la tarde, aparecen en otra AC unos extremeños muy simpáticos con una niña de edad similar a los nuestros. Los críos entablan amistad y a la noche salimos todos juntos a dar un paseo y ver los fuegos artificiales, ya que hoy es 14 de Julio, fiesta nacional en toda Francia. Y después del espectáculo, nuestros amigos nos invitan a su autocaravana a tomar un café mientras los niños juegan un rato en la nuestra.

Tras una charla animada e intercambio de impresiones sobre nuestras vivencias en autocaravana, nos despedimos de nuestros nuevos amigos extremeños, ya que al día siguiente queremos salir muy temprano en marcha.

Y así lo hacemos... madrugamos y salimos tempranito hacia nuestro siguiente destino: Dinan.

Cuando llegamos, era media mañana. Aparcamos en un parking en la zona céntrica del pueblo, y bajamos dispuestos a recorrerlo todo antes de comer.

El encanto del pueblo es evidente... impregnado totalmente de un aire medieval increíble...



Su famosa torre del reloj es preciosa



Es de los pueblos que mejor conservan sus construcciones y su estructura medieval



Paseamos hasta cruzar todo el pueblo...



Nos dejamos llevar por su encanto... yo no podía dejar de hacer fotos a todas y cada una de las fachadas que veía...



Y tanto andamos, que acabamos reventados... por lo que decidimos volver y comer cuanto antes.

Después de comer y descansar un poco las piernas nos pusimos de nuevo en camino... esta vez, hacia Saint Malo.

Aparcamos un poco alejados, la verdad. No encontramos un aparcamiento en condiciones para la auto, y sabíamos que no podríamos entrar en la zona de intramuros, así que dejamos la AC en una zona algo alejada y bajamos dispuestos a dar un buen paseo hasta llegar a la zona antigua de la ciudad.

El paseo discurrió a lo largo del paseo marítimo, disfrutando de las vistas de la playa



aunque no hacía un día demasiado caluroso para bañarse, sí que había mucha gente tomando el sol y disfrutando del día de verano.

Entramos por una de las puertas (creo que son nueve) por las que se puede acceder a la zona de intramuros



y paseamos por las callejuelas de la conocida como ciudad de corsarios...



abarrotado todo por los turistas que iban y venían



sus edificios y construcciones, no tienen nada que ver con las que habíamos visto por la mañana en Dinan... la fortaleza de Saint Malo en conjunto es una maravilla... y nos impresionó también mucho.

Después de todo el día caminando nuestros cuerpos estaban ya fundidos cuando llegamos hasta la autocaravana... llegamos y nos tomamos un pequeño refrigerio mientras descansabamos de la larga caminata (después nos enteramos que había unos autobuses que te llevaban hasta la misma fortaleza).

De allí salimos hacia nuestro siguiente destino, el Monte Saint-Michel.



Impresionante lugar.

Cada vez más cerca...



Lo cierto es que ya no sé si es más bello de cerca o de lejos... a mí cada vez me gustá más la visión de la abadía desde más lejos, pero en fin.. para gustos los colores.



Cuando llegamos, fuimos a dar un paseo por el Monte y las casas, aunque sabíamos que la Abadía estaría cerrada hasta la mañana siguiente, pero por ver un poco de cerca el imponente lugar....

En realidad, todo se reduce a una única calle





cuyos lados se encuentran plagados de tiendas de souvenirs (en los que compramos las típicas galletas hechas de mantequilla), restaurantes y hoteles, así como las casas de los comerciantes que viven allí... esa única calle va subiendo en espiral (tampoco es mucho el tramo, me pensaba yo que era mucho más...) hasta llegar a la puerta de la Abadía...



La puerta de la Abadía está justo al final de la escalera que se puede ver a la derecha.

Y evidentemente, estaba cerrada. Ya volveríamos por la mañana... De momento, dimos media vuelta mientras veíamos como anochecía por momentos...



Increíble la visión nocturna de todo el conjunto...



Cenar con este cuadro de fondo es algo maravilloso... no tiene precio...

Otra peculiaridad del lugar es que se inunda por las noches, quedando únicamente unido a la tierra por la carretera, pero los aparcamientos laterales tienen carteles para que la gente quite los coches dependiendo de las mareas, pues se inundan totalmente.... y queda todo el monte en el agua... impresionante de verdad.

A la mañana siguiente, muy tempranito, tocaba visita a la Abadía...



también una maravilla en su interior...



aunque a decir verdad, tanto Toño como yo quedamos algo decepcionados... no por la Abadía en sí, que es una maravilla de construcción... sino porque esperabamos ver algo más en su interior... no solo piedras y salas con columnas... sino algo más de mobiliario, no sé... estaba todo tan vacío... nos quedamos como con ganas de ver algo más que paredes peladas... y también algún indicio de vida religiosa... allí todavía viven religiosos... pero no vimos ni uno... ni dentro, ni fuera del monasterio... y estuvimos casi dos días por allí...
De cualquier forma, el monumento en sí es impresionante, eso no cabe duda.

Y una vez visto todo, a mediodía, salimos hacia la zona más alta de Normandía. Era parte de nuestro recorrido pues queríamos ver el lugar del famoso desembarco.

Por el camino, y al poco de salir del Mont Saint Michel paramos en un restaurante de los cientos en los que vimos el cartel de "Moules avec frites" (mejillones con patatas fritas) y que en principio no sabíamos ni lo que era, para probarlos...



y que estaban tan ricos, que nos supieron a poco, jejeje

Después de este pequeño alto en el camino, seguimos la ruta. Nuestro primer destino en esa etapa del viaje era Pointe du Hoc, y hacia allí nos dirigimos...

Hay un gran aparcamiento en donde dejamos la auto mientras visitábamos la zona... está claro que ahora está todo preparado para la gran afluencia de turismo que visita todo el lugar... la verdad es que daba impresión ver los bunkers...



y también los agujeros de los impactos de las bombas.



Están intactos... para que todo el mundo pueda ver como quedó aquello después del terrible desembarco



Desde allí nos fuimos hasta Omaha Beach, en donde hicimos noche, pues cuando llegamos, estaba cerrado el cementerio americano, que queríamos visitar.

Nada más llegar, aparcamos y dimos un paseo por la playa...






Otra vez nos remojamos los pies, pero pasamos de bañarnos... frío me daba ver algunos bañistas que permanecían en la orilla...
Al volver del paseo, una cena ligera y a dormir.

Por la mañana, visitamos el cementerio americano tal y como estaba previsto



Tengo que decir que a pesar de que tenía muchas ganas de llegar... cuando lo hice, un sentimiento de tristeza enorme se apoderó de mí...



Es terrible ver tantísimas tumbas (creo que seis mil y pico) todas de chicos jóvenes, enterrados allí...

Eso sí, lo tienen supercuidado... el cementerio es territorio americano, y de su limpieza y cuidado se encarga el gobierno americano... y desde luego que da lástima pisar de lo cuidado que lo tienen.



Lo cierto es que impresiona bastante... además, no es sólo la visión de tantísima tumba... es también el silencio sepulcral que rodea (o al menos así fue cuando llegamos nosotros) todo... no se oía más que el zumbido de los aspersores regando el césped... la poca gente que había no se la oía hablar... era un ambiente tan triste... que te envolvía también... así que, nos marchamos enseguida...

Desde aquí, nos fuimos para Longues sur mer... otro pueblecito que sufrió parte del desembarco...



Mis hijos ya tonteaban de lo lindo...



Y después de hacer unas cuantas fotos más...



y para cambiar de tercio, nos fuimos hacia Bayeux, ya que sabíamos de un laberinto en un maizal y queríamos que los niños jugasen un poco



Debían encontrar unos objetivos, en los que al llegar, les contaban un cuento (aunque en francés o inglés...)



Y hasta un molino... todo lo localizamos... pero nos llevó prácticamente el día entero, jejeje



Lo que no sabíamos, y nos enteramos después, es que en el mismo Bayeux (porque el maizal estaba en las afueras)





hay una catedral preciosa, que por supuesto visitamos



Y que se encuentra el tapiz bordado más extenso del mundo, con unos 70 metros... y que describe la guerra de los normandos contra Inglaterra.... una caña... de la que no tenemos fotos, porque por supuesto, no nos dejaban sacarlas.

En ésta página puede verse una animación muy peculiar del tapiz:
Tapíz de Bayeux

Y desde Bayeux, fuimos directamente hacia Ouistreham, ciudad en la que se encuentra un bunker museo que queríamos visitar antes de abandonar esta parte de Normandía.



Pero como ya era tarde, pues también estaba cerrado, así que esperamos al día siguiente para poder verlo...

Aprovechamos para dar un paseo por el puerto... y ver como cerraban las esclusas para que salieran y entraran algunos barcos...



curioso ya que nunca lo había visto tan de cerca...





Y de ahí, nos fuimos a cenar y después, a la cama...

Por la mañana, antes de pasar al museo, estuvimos viendo los tanques y barcos que aún conservan del desembarco, y que están por fuera del edificio.



Éste barco lo utilizaron para realizar la película "Salvad al soldado Ryan"



Continuamos viendo el bunker por dentro



y en fin... todo con vitrinas de objetos y aparatos usados por los alemanes...





Una vez fuera, nos vamos hacia la autocaravana y ponemos rumbo a Honfleur



otro pueblo monísimo de la zona costera...



Creo que es el único sitio donde nos llovió y tuvimos que hacer uso de los chubasqueros... aunque en realidad, caía un chirimiri... de esos que no te enteras que llueve pero te vas mojando....
Pero mereció la pena, porque la verdad, este pueblo también nos enamoró...





Y su interés turístico proviene en parte por su iglesia de Santa Catalina, la más grande de Francia construida en madera...



Y también porque fué el escenario de un célebre asedio durante la guerra de los Cien años.



Bueno... lo cierto es que nos gustó a todos muchísimo...

Al terminar, nos fuimos a comer a la Ac, y cuando descansamos un poco, nos pusimos en marcha de nuevo, atravesando el puente de Normandía



y llegando hasta Etretat. Otro pueblo encantador y también costero...

Pues lo de siempre... colocamos la auto en el área, y salimos a estirar las piernas mientras damos un paseete por el pueblecito...





Estas construcciones normandas son una caña...



Etretat es famoso por los acantilados que tiene a cada lado de la playa (que por cierto es de cantos rodados, y no de arena, como las otras...)



A ese agujero lo llaman "La puerta de Aval"



Detrás del agujero, se puede ver una piedra enorme y en punta, llamada "La aguja de Etretat", ésta



también entramos por la cueva que se ve al fondo, antes del agujero



A la que se puede entrar, también dependiendo de las mareas, y pasar por un pasadizo angosto (en el que había una corriente de aire enorrrrme),



hasta llegar al otro lado del acantilado... y ver otra puerta tan grande como la de Aval...



En fin... desde abajo... o desde arriba... las vistas eran impresionantes...



En este pueblo también pasamos noche... y cuando nos levantamos, nos fuímos ya para Eurodisney. Y allí comenzamos una nueva etapa...