Bienvenido a nuestro blog.
Antes de comenzar a leer, te recomiendo que te pongas cómodo.... los relatos por lo general son largos, así que... prepárate un cafetillo (o cualquier cosa que te apetezca), relájate... y disfruta de la lectura.

Espero que te guste y vuelvas pronto para leer mi próximo viaje..







martes, 15 de septiembre de 2009

Italia en Agosto III



Domingo, 9 de agosto

Aunque teníamos muchas ganas de conocer Roma y salir a su encuentro, el Domingo lo dedicamos íntegramente a reponernos.

Disfrutamos del Camping Roma y de todas sus instalaciones.

Por la mañana aprovechamos para remolonear algo más en la cama y desayunar sin prisas. Se nos pasó la mañana entre lavadoras y secadoras de ropa... cervecita fresca y baños en la piscina y el jacuzzi, jeje llevábamos muchos días ya de cansancio acumulado y este día nos sirvió para reponer fuerzas por completo.
Aprovechamos que el camping también ofrecía servicio wifii y conectamos con la familia, navegamos un poco y en fin... un día muy relajado y reparador.



Por la tarde aprovechamos y compramos en el mismo camping las tarjetas Roma Pass, algo estupendo para moverte por Roma sin problemas y con algunos descuentos importantes a la hora de entrar a los lugares más turísticos. En fin, hay que pensar en todo...

A la noche, compramos unas pizzas en el restaurante del camping para probarlas, y después de un buen paseo nos acostamos esperando con ganas que llegara el día siguiente y empezar la visita a la ciudad.

Lunes, 10 de agosto

Bien temprano por la mañana salimos del camping preparados para pasar el día recorriendo la bella capital.

Por suerte, en la misma puerta del camping hay una parada de autobús, con el que fuimos justamente hasta la entrada de los Museos Vaticanos, que sería lo primero que visitaríamos.



Después de esperar pacientemente a la puertas del museo, al fin pudimos acceder



Entramos primero a la zona Egipcia





en donde contemplamos distintos objetos funerarios, estatuas, sarcófagos, etc.. maravillándonos a cada paso... ibamos a través de las salas, desde donde podíamos gozar también de unas vistas preciosas de los jardines



y desde donde se vislumbraba ya la cúpula de la Basílica



Al terminar esta zona, continuamos por los bellísimos pasillos cuyas pinturas nos dejaban embobados



hasta llegar a un pequeño patio cuyos laterales contenían multitud de estatuas a cual más bella



sorprendentes





nos dejaron impresionados... y continuamos atravesando más pasillos en donde también nos sorprendían la belleza tanto de los techos



como de los magníficos suelos...



al terminar, salimos al exterior, al patio de la antigua Basílica, en el que cabe destacar como curiosidad arquitectónica una hornacina que aloja la enorme piña en bronce realizada por Bramante.





Volvimos al punto de partida, pues era el inicio de diversos recorridos...



y comenzamos entonces el itinerario hasta llegar a la Capilla Sixtina, pasando entre medias por distintas estancias... a cual más maravillosa. Nada más que los pasillos, ya eran en sí una obra de arte..



todas y cada una de las paredes por donde íbamos avanzando nos dejaban pasmados



y todas las salas nos parecían más increíbles que la anterior.

Hasta que llegamos a la Capilla Sixtina, la obra magistral, pero que no dejan fotografiar bajo ningún concepto... por lo que la imagen que pongo es un enlace, jeje..



Esta capilla encargada por el Papa Sixto IV (de ahí su nombre) es una enorme sala ideada por Giovannino de Dolci para realizar cónclaves pero se ganó su fama por los enormes y maravillosos frescos que la cubren.

Es un collage de obras maestras desde el suelo de varios tipos de mármoles hasta el último recoveco de la bóveda. La mayoría son obra de Miguel Ángel (entre 1536 y 1545) aunque también hay obras de Pinturicchio (Bautizo de Jesús), Botticelli (Las tentaciones de Jesucristo), Rosselli (Discurso de la montaña, La Última Cena), Perugino (La entrega de las llaves) y Signorelli (La Muerte de Moises).

Las obras más maravillosas son de Miguel Angel, en el frontal de la capilla se encuentra El Juicio Final, centrado en Jesús durante el Apocalipsis y por otro lado, la fantástica bóveda con acontecimientos de la Biblia.
Vemos a dios separando la luz de las tinieblas, La creación del sol y los astros, la separación de tierras y aguas, la creación de Adan, la creación de Eva, el pecado original y la expulsión del Paraíso terrenal, sacrificio de Noé, el diluvio universal y la ebriedad de Noé.

Pero a mí el que siempre me ha impactado más, es el de la creación de Adán...



Y como dato curioso, está la venganza de Miguel Ángel de un valido papal. En el Juicio Final



el artista dejó una maravillosa chanza oculta. Mientras andaba ocupado con colosal obra, Miguel Ángel recibió una reprimenda por parte de Biagio da Cesena, maestro de ceremonias papal, a cuenta de que había pintado demasiados desnudos. Miguel Ángel se vengó pintando el retrato de Biagio en un rincón (esquina inferior derecha), completamente desnudo y además provisto de unas orejas de burro.

Después de admirar esta obra maestra, salimos del edificio y como ya teníamos bastante gusanillo nos tomamos unos bocatas mientras descansábamos en uno de los bonitos jardines que unen la zona de los Museos con la Plaza y la Basílica de San Pedro.

Y al terminar, decidimos pasar al otro lado y visitar la enorme Plaza de San Pedro... pero antes, vimos dos enormes colas de gente. Una era la que llevaba hasta lo más alto de la cúpula y desde la que se deben tener unas vistas increíbles de la Plaza y de Roma. La otra, era para visitar los sotanos que es donde se encuentran todos las tumbas de los Papas, incluida la de San Pedro. Y como en principio subir hasta la cúpula no nos llamó tanto la atención, preferimos bajar y ver las tumbas de diferentes Papas, y la de San Pedro...



impresionante.

Esta es su ubicación actual, aunque creo que su tumba original se encuentra todavía a niveles inferiores (que es donde la encontraron) y a los que creo sólo tienen acceso las personalidades religiosas o de algún tipo de interés arqueológico o intelectual. Vamos, que no dejan entrar a cualquiera....

Cuando salimos, nos dirigimos ya por fín hacia la Plaza de San Pedro, de camino pudimos ver algunos miembros de la guardia suiza



y así es como vimos la plaza por primera vez...



Antes de bajar hasta la explanada, entramos a la Basílica



donde también nos quedamos pasmados ante las dimensiones, y la grandiosidad de todo el edificio.



El trono o cátedra de San Pedro es la reliquia mas visitada de la Iglesia.

En 1968 los científicos descubrieron que la madera de que esta hecho databa de varios siglos después del nacimiento de Jesucristo. (San Pedro fue crucificado en Roma hacia el 64 o 65 d. C). El antiguo trono de madera fue encajado en un ostensorio barroco de bronce y puede verse en el ábside o tribuna de la basílica, detrás del altar.

Además del trono, el templo tiene otras tres reliquias notables, la lanza que atravesó el costado de Jesucristo, un trozo de madera de la Vera Cruz y el velo de la Verónica que enjugó el semblante de Cristo.

También se encuentra aquí la famosa escultura de Miguel Ángel llamada la Pietá,



que representa a Cristo difunto sobre las rodillas de su madre y adorna la primera capilla a la derecha según se entra en la basílica de San Pedro, es la única obra firmada por su autor. El joven escultor, a sus 22 años por aquel entonces, se enteró de que un par de viajeros había atribuido su obra maestra a un artista de tercer orden oriundo de Lombardía. Furioso, una noche se coló en el interior del templo y a la luz de unas velas esculpió en la banda diagonal que cruza el torso de la Virgen unas letras que dicen: MICHAEL ÁNGELUS BONAROTUS, FLORENT. FACIENBAT, es decir, la hizo Miguel Ángel Buonarotti, florentino.

Cuando ya salíamos, otro detalle que me llamó la atención fué una plancha de mármol enorme con los nombres de todos los Papas grabados...



y tras un último paseo, salimos ya del maravilloso templo



para descansar en la espectacular plaza que tantas y tantas veces hemos visto a través de la tele



Nos hicimos mil y una fotos en ella, mientras nos sentábamos en algún que otro escalón... y descansábamos de tanta visita...

Cuando después de un buen rato nos habíamos recuperado, nos encaminamos hacia el castillo de Sant' Angelo



pero al llegar nos dimos cuenta de que estaba cerrado (era lunes y no habíamos caído en que los lunes cierran...), así que dimos media vuelta y nos dirigimos hacia el autobús mientras pensábamos en la dirección a tomar.



Aunque no lo teníamos nada difícil porque en realidad, teníamos toda Roma aún por descubrir, jejej.. lo único que habíamos pateado era la ciudad del Vaticano, lugar al que seguramente ya no volveríamos... pero estábamos ya muy cansados... así que decidimos ir en autobús hasta la Fontana di Trevi.



La verdad es que la plaza en donde se encuentra se me antojó realmente pequeña para las dimensiones de la fuente... o para cómo yo me la imaginaba.
Una cosa que me encantó es la sensación de frescor que producía tanta agua cayendo, con el calor que hacía ya a estas horas del día.



El protagonista de la fuente en el dios Neptuno cuyo carro va tirado por hipocampos y tritones.

La fachada esculpida en marmol esta coronada por una barandilla con 4 estatuas que simbolizan las 4 estaciones. En el centro, sobre una base rocosa, destaca la estatua de Oceano sobre un carro de conchas tirado por dos caballos marinos, guiados por otros dos tritones (los caballos,uno tranquilo y el otro agitado, simbolizan los dos aspectos del mar).

Las estatuas laterales representan "Abundancia" (a la izquierda) y "Salud" (a la derecha). El gran estanque con bordes realzados representa el mar.

Por supuesto, seguimos la tradición de tirar una moneda de espaldas aunque no creamos totalmente en ella, pero ya que estábamos allí...

Aunque en realidad, pocos saben que la leyenda surge a raíz de la película "Tres monedas en la fuente", según la cual trae suerte arrojar monedas con la mano derecha sobre el hombro izquierdo en la Fontana de Trevi.

También dice la leyenda que arrojar una moneda asegura que quien lo hace volverá a Roma, dos que se enamorará de una guapa romana (o romano) y tres que se casará con ella (o con él) en Roma. Lo que no saben es que las tres monedas eran arrojadas por tres personas diferentes.

Después de pasar un buen rato en la plaza, disfrutando de la vista de esta espectacular fuente, nos fuimos caminando y pasando por la puerta de la embajada española, llegamos hasta la Plaza de España, como no...



allí aprovechamos también para llenar las botellas de agua



y refrescarnos otro poco... parece que hablo mucho de refrescarnos, pero es que hay que tener en cuenta que hemos ido a visitar estas zonas precisamente en el mes de agosto, y las temperaturas eran agobiantes... el calor al mediodía era asfixiante... y visitando una ciudad, ni te cuento. Así que, cada vez que veíamos agua fresca o algo en donde descansar y tomar un respiro... no nos lo pensábamos.

Desde aquí, y aunque ya estábamos más que cansados, decidimos bajar al metro, y llegamos, mediante algunas escaleras mecánicas, a lo que se denomina la Villa Borghese, que a pesar de estar cerrada, cuenta con unos bonitos jardines por lo que paseamos un rato....



para después, tomar de nuevo las escaleras subterraneas y llegar hasta la plaza del Popolo, donde admiramos el enorme obelisco que la preside.



y continuamos hasta llegar a la Plaza de Barberini, para poder contemplar la fuente del Tritón



Una vez que llegamos hasta aquí, acabamos las visitas por este día (yo creo que ya estaba bien, eh?). Tomamos el primer autobús y salimos en dirección al camping con los pies hechos mixtos.

Cuando llegamos al camping, una buena ducha y después al jacuzzi para relajarnos (esto fué lo mejor del camping yo creo, jeje.) y al terminar, un buen descanso hasta la hora de la cena, que volvimos a pedir pizzas en el restaurante del camping (había que probarlas todas, jajaj) y después, a descansar, que al día siguiente nos quedaba bastante por ver todavía...


Martes, 11 de agosto


Otro día más. Nos levantamos y desayunamos rápido para salir cuanto antes y continuar con la visita a la ciudad.

De nuevo cogemos el autobús, aunque esta vez el destino es directamente hacia el Coliseo. Llegamos temprano, y aún así ya hay una gran cola para poder entrar, aunque nosotros no tenemos que guardarla, ya que llevamos la tarjeta Roma Card y con ella nos evitamos toda la cola, jeje.



El Coliseo de Roma es el símbolo de todo un imperio, es la admiración del mundo entero en una época gloriosa para Roma; el lugar donde leones, cristianos, gladiadores, y juegos servían de divertimento a una sociedad ufana y sabedora de su grandeza.

Su nombre original era "Anfiteatro Flavio", situado entre los cerros Palatino, Celio y Esquilino. Más de 50 metros de altura; casi 188 metros de diámetro por su lado mayor y 156 por el eje menor. Aún hoy, en ruinas, impresiona su elegancia.

Fue mandado construir por Vespasiano en el año 72 d.C., e inaugurado por Tito en el 80 d.C., tras celebrar una serie de fastuosas ceremonias y espectáculos que duraron 100 días.
Tuvieron lugar luchas a muerte de gladiadores, peleas de animales salvajes, y la entrada fue gratuita. Casi 55.000 espectadores que entraban por 80 bocanas y que los conducían por pasillos hasta las 160 bocas de donde se llegaban a los graderíos.

Entre los siglos V y VI se prohibieron las luchas de gladiadores y de animales salvajes, y es en el siglo XIII cuando el Coliseo se convierte en fortaleza. El último espectáculo del que se tiene noticia es del año 523 bajo el rey godo Teodorico.

Posteriormente el Anfiteatro, convertido en fortaleza, fue abandonado, e incluso parte de sus piedras, como la de tantos otros edificios históricos de los Foros Imperiales, se utilizaron como canteras para otros edificios más modernos. Fue a finales del siglo XIX cuando se excavó la estructura bajo la arena, y retomó la importancia que hoy día tiene.


El interior del Coliseo tenía un ruedo central hecho de madera cubierta de arena, y bajo el que se extendía un auténtico laberinto de pasillos divididos en varios pisos, donde se encontraban las mazmorras y las jaulas de los animales.






La zona de graderíos era llamada “Cávea”, dividida en tres sectores superpuestos, más un cuarto graderío de madera para los espectadores de a pie. Cada sector estaba reservado para las diferentes clases sociales. En su parte más alta, el Coliseo tiene el “Velarium”, una gran carpa que protegía a los espectadores del sol y que eran manejados por un destacamento especial de marineros de la flota de Nápoles. El “podio” es la zona donde se sentaban el emperador y los principales miembros de la sociedad romana.

Paseamos por todo el Coliseo mientras observábamos el impresionante edificio. Desde arriba, podíamos también obtener una impresionante vista del Arco de Tito.



El Arco de Tito lo mandó construir en el siglo 81 d.C. su hermano Domiciano en honor a las victorias de su hermano Tito y de su padre Verpasiano contra los judíos y la destrucción del templo de Jerusalén.

Como curiosidad, los visitantes judíos tratan de evitar este lugar en lo posible. Debido a la destrucción de Jerusalén por Tito, las autoridades judías declararon siglos atrás que cualquier judío que pasara por debajo del arco ya no sería considerado judío.
Y a día de hoy, no ha habido judío que a sabiendas, haya caminado por debajo del arco!! no es curioso??

En fin.. seguimos observando detalles... y como no, advertimos a los "romanos" que se colocan en cualquier sitio para que cualquiera pueda fotografiarse con ellos, jeje



Las vistas desde lo alto del Coliseo son impresionantes... tanto del Arco de Tito, como de otros templos en ruinas que se podían contemplar



En la parte superior, por los corredores interiores, pudimos ver también diversos objetos y obras expuestos para los visitantes.






Después de recorrer todo el edificio, optamos por salir y tomar un bocado, pues ya teníamos algo de gusanillo... así que, tomamos unos bocatas y nos los comimos observando el precioso monumento



y aunque el foro romano nos pillaba prácticamente al lado, no teníamos intención de entrar, así que, antes de irnos de esa zona, dimos un paseo por los alrededores, contemplando las ruinas desde la parte exterior y subiendo hasta una pequeña capilla que hay en la parte superior. Después de tomar el bocata, tomamos un autobús y nos dirigimos hacia donde se encuentra la "Boca de la verdad" (Bocca della Verità), pasando antes de llegar por el circo romano.

La Boca de la Verdad está ubicada en la Plaza del mismo nombre, en el pórtico de una iglesia llamada Santa María in Cosmedín. Esta Iglesia fue fundada en el siglo VI y es una iglesia de origen griego.



Desde el exterior lo que más llama la atención es el campanario de siete pisos, que fue añadido a la construcción original, a finales del Siglo XI. Santa María in Cosmedin ha sufrido varias reconstrucciones a lo largo de su historia debido a terremotos e invasiones extranjeras. Aunque el principal reclamo de esta iglesia más que ella en sí misma, es que en el muro exterior de su pórtico se halla la conocida Bocca della Veritá.

Se trata de un medallón que es una antigua máscara de Tritón que representa una deidad marina con barba y cuernos. En realidad se supone que era una tapa de alcantarilla de más de metro y medio de diámetro.

Hay dos leyendas que explican por qué se llama boca de la verdad. Una cuenta (quizás la más difundida) que si se mete la mano en la boca y se dice una mentira, la boca se cierra de golpe, devorando la mano del mentiroso. La otra leyenda dice que esta Boca se llama "De la Verdad" porque nunca ha hablado.

Por supuesto que guardamos otra enorme cola para hacernos la foto correspondiente, jeje



La leyenda, dice así:

Un marido celoso llevó a su mujer hasta la Bocca de la Verita (Boca de la Verdad) para comprobar si le engañaba con otro, ya que según historias antiguas del lugar, si uno decía una mentira mientras tenía la mano en la abertura de piedra, inmediatamente ésta se cerraba aplastando la mano del mentiroso.El amante de la mujer, alertado por los gritos del marido en plena calle, se dejó caer por el lugar justo en el momento en que la pareja estaba delante de la Bocca. La mujer, al ver llegar a su amante simuló marearse cuando éste pasó por su lado, con lo que el amante no tuvo más remedio que recogerla en sus brazos para que no cayera al suelo.

El marido, agradecido, se giró hacia su mujer dispuesto a seguir con el ritual y comprobar si le había sido infiel. Así que metió la bella mano de su mujer en la boca de piedra y le preguntó si había estado con algún otro hombre que no fuera él.
La mujer le dijo entonces que podía estar tranquilo, que nunca había estado con ningún otro hombre, y que solo había estado en sus brazos y en los del joven mozo que la acababa de salvar de una caída al marearse. Y así fue como pudo conservar su mano.

Al salir de allí, volvimos a tomar otro autobús y nos dirigimos hacia el mausoleo de Adriano, más conocido como el castillo de Sant Angelo



Adriano también mandó construir el el puente Aelius —hoy puente Sant'Angelo— que lleva directamente al mausoleo, y que aún hoy proporciona una entrada impresionante al centro de roma y es bien conocido por las estatuas barrocas de ángeles que lo flanquean a izquierda y derecha.

La leyenda sostiene que el Arcángel Miguel se apareció en lo alto del mausoleo, sosteniendo su espada como un signo del final de la plaga del 590, y con ello dio su nombre actual al castillo. Desde entonces, una estatua de un ángel corona el edificio
y el Papa ordenó construir una capilla en el mausoleo.

El castillo un edificio de torre cilíndrica, iniciado por el Emperador romano Adriano como su propio mausoleo. El edificio está ubicado en la orilla derecha del río Tíber, utilizado durante más de mil años como una fortaleza y castillo, sirve ahora como museo. Su forma de estrella desde arriba, recuerda la forma de las trazas italianas.



Nos lo pasamos en grande, recorriendo la torre y los diferentes corredores y salas que lo componen






Y las vistas, también eran impresionantes desde arriba...



continuamos con la visita... caminando por el paseo de ronda, y otros rincones del castillo...





famoso también por la cantidad de armamento y munición que todavía conserva






Al terminar la visita, estábamos tan cansados que nos fuimos directamente al camping.

Llegamos, nos aseamos, tomamos un bocado y dedicamos el resto de la tarde a descansar y organizar todo, pues a la mañana siguiente saldríamos de Roma para continuar nuestras vacaciones...

Miércoles, 12 de agosto

Y con mucha pena por nuestra parte (porque estos días en el camping habían sido maravillosos) abandonamos muy temprano la capital italiana, en busca de nuevas aventuras. Y como no, nada más empezar el día, nos encontramos con la primera... el navegador no funciona... tratamos de no perder la calma... intentamos tranquilizarnos... pero es que llevamos un montón de información dentro!!! todas las áreas, parkings y puntos de destino!!!

Después de un rato de intentos fallidos, y como afortunadamente llevamos también mucha información en papel (hay que ser precavidos y en este caso, estamos de suerte, jeje) nos ponemos en marcha con ayuda de los mapas y pasamos del gps, que nos ha traicionado y no ha sido capaz de dar señales de vida...

Nuestro siguiente destino es Nápoles... y vamos directamente hacia esta ciudad, pero nada más llegar a las afueras, la sensación de desidia, abandono y suciedad que impera en las carreteras nos echa hacia atrás



y con toda la información que llevábamos para visitarla... y sabiendo que en su interior hay edificios y monumentos bellísimos que visitar... aún así, decidimos seguir hacia Pompeya y dejar atrás este lugar, por la inseguridad que nos transmite.

Lamentamos la decisión, pero el ambiente, la suciedad y los comentarios que ya traíamos desde casa, nos hacen recapacitar y tomar la decisión de dejar la visita para otra ocasión en que la ciudad tenga otra visión y no tengamos problemas... sabemos que nos perdemos una gran oportunidad, pero como tenemos más sitios por visitar, esperamos que unos compensen la falta de otros...

De esta forma, avanzamos paralelos a la costa amalfitana... con unas vistas preciosas en las que de vez en cuando divisábamos el mar... hasta que por fin podemos ver el vesubio



enorme y bellísimo a lo lejos...

Con este paisaje, llegamos hasta Pompei, y allí aparcamos en un área en la que por 10 euros podíamos estar durante unas 6 horas. Como desechamos la idea de dormir en esta ciudad, nos pareció razonable y dejamos bien aparcada y vigilada la autocaravana mientras visitabamos las famosas ruinas.

Pompeya fue una ciudad de la Antigua Roma ubicada junto con Herculano y otros lugares más pequeños en la región de Campania, cerca de la moderna ciudad de Nápoles y situados alrededor de la bahía del mismo nombre en la provincia de Nápoles.

Fueron enterrados por la violenta erupción del Vesubio el 24 de agosto del año 79 d. C.

En la actualidad, cuenta con 25.751 habitantes y forma parte de la provincia de Nápoles.

Nos encaminamos dando un paseo hasta la zona de entrada...



Gruesas capas de ceniza cubrieron dos ciudades situadas en la base de la montaña, y sus nombres y localizaciones fueron olvidados. Herculano fue redescubierta en 1738, y Pompeya en 1748. Gracias posiblemente a eso, es que se han conservado y encontrado, tal y como estaban cuando fueron sepultadas.
El foro, los baños, muchas casas y algunas villas permanecieron en un sorprendente buen estado de conservación.

Recorrimos los lugares más destacados, atravesando las curiosas calles con sus pasos de peatones elevados



pudimos también observar como ya utilizaban cañerías



y desagües por la calles



Paseamos por el Foro



que era el centro cívico y el corazón de la vida comercial de Pompeya. Era un amplio espacio abierto con forma rectangular rodeado en tres de sus lados por una columnata y en el otro por el Templo de Júpiter, con varios edificios públicos importantes en torno a él.
En el foro también se podía observar un lugar destinado a almacenar objetos de todo tipo así como los llamados vaciados



que básicamente, son las figuras de personas o animales tal y como quedaron en el momento de la catástrofe. Parece que, como quedaron enterrados en ceniza, estos vaciados son el resultado de rellenar el hueco originado por los individuos con yeso u otros materiales.

También pasamos por la Basílica



que era la sede de la administración de justicia, y junto con el Foro constituía el edificio más importante de la ciudad.

al lado, se encontraba el Templo de Apolo



el edificio religioso más importante de Pompeya. Se supone que además de Apolo (de quien se encontró una estatua en el acto de arrojar una flecha), otras divinidades eran veneradas en este recinto: Diana cazadora y Mercurio.

El lupanar, que era el más importante de los numerosos burdeles que se encontraron en Pompeya, y el único construido con esta precisa finalidad.

Era un pequeño edificio situado en el cruce de dos calles secundarias, estaba constituido por una planta a nivel del suelo y un primer piso. La planta baja estaba destinada al acceso de esclavos o de las clases más pobres; tenía un corredor y cinco habitaciones con cama, las paredes estaban cubiertas de pinturas que expresaban distintas posiciones eróticas.



También vimos las termas



la casa del Fauno, la casa del poeta trágico, en cuya entrada en el suelo se encontraba la inscripción Cave Canem (Cuidado con el perro) al lado de la imagen de un perro sujeto por una cadena



y en fin, hicimos un recorrido por toda la ciudad que nos dejó exhaustos, aunque lo pasamos en grande visitando todos y cada uno de los rincones más significativos de las ruinas.

Cuando acabamos el recorrido, nos dirigimos hacia el parking en donde después de recoger todo y prepararnos para salir de viaje, volvimos a intentar poner el navegador en marcha... pero seguía muerto... y nosotros desesperados, de ver que nos faltaba uno de los aparatos que más falta nos hacía por la información que llevamos dentro.

Es increíble lo rápidamente que se adapta uno a manejar determinados utensilios, que jamás nos han hecho falta, pero que ahora, cuando los tenemos siempre a mano, nos resulta casi imposible imaginarnos la vida sin ellos, jejeje.. nosotros, por suerte o por desgracia, teníamos que viajar sin el gps porque dejó de funcionar y nos teníamos que apañar con los papeles en donde llevábamos parte (no toda) la información.

Desde Pompeya, teníamos pensado dar la vuelta y subir hasta Terni, para ver las cataratas Marmore.

Eso teníamos pensado... pero gracias a que nuestro navegador no daba señales de vida (y a mi nula pericia como copiloto indicadora de mapas, ejem... todo hay que decirlo...) aparecimos nada menos que en la ciudad de L'aquila... un lugar aislado en la montaña... una estación de esquí... perdidos en el mundo... el caso es que ya decía yo que había muchas curvas para ser una autopista...

Llegamos ya de noche cerrada... tras muchos más kms. de los que teníamos previstos... Toño estaba demasiado cansado para continuar o dar marcha atrás, y lo único que pensabamos era en dormir, y ya veríamos por la mañana adonde iríamos... (aunque entre las prioridades de mi marido se encontraba en primer lugar, buscar un hiper de electrónica a fin de buscar un navegador lo antes posible jijiji...)

En cuanto entramos al pueblo, buscamos un aparcamiento discreto, cerramos todo y nos dispusimos a descansar pues Toño ya llevaba muchos kms. en el cuerpo...

Jueves, 13 de agosto

A la mañana siguiente, parece que veíamos las cosas de forma más positiva... el navegador seguía sin funcionar, pero afortunadamente, a las afueras del pueblo había un Media World (lo que aquí conocemos vulgarmente por Media Mark) al que acudimos nada más divisar el cartel y desayunar, claro.

En un periquete, teníamos en nuestro poder un flamante Tom Tom al que modificamos el idioma (en italiano seguramente sería lo mismo que no llevar nada, jeje) y después de unos cuantos ajustes y a pesar de no llevar dentro toda la informacion de nuestro anterior navegador, mi marido respiró tranquilo después de un par de días con falta de oxigeno en sus pulmones, sólo de pensar que yo sería su única guía durante el viaje, jejeje..

Sin más preámbulos, salimos de L'aquila en dirección a nuestro siguiente destino, las cataratas de Marmore, en Terni.



Necesitábamos un día para disfrutar de la naturaleza, y éste se preveía fantástico. El sol lucía espléndido y llegamos a una buena hora al aparcamiento en las cataratas. El parking se encuentra en la zona superior, y el recorrido se hace bajando cientos de escalones realizados por toda la montaña para llegar a la zona más baja... cuando has llegado abajo y tus fuerzas se han recuperado de nuevo, se realiza el recorrido al contrario hasta llegar de nuevo a la parte más alta de las cataratas.

Así que, nada más llegar enganchamos nuestras mochilas con algunos bocatas y bebidas para el camino y comenzamos el descenso por este bonito enclave.



Poco a poco, ibamos descubriendo los bonitos rincones de este paraje encantador...



Uno de estos rincones es el llamado balcón de los enamorados, cuyo encanto reside en la ducha que te pegas si la catarata está abierta en el momento en que te asomas...

En realidad, creo que se llama “de los enamorados” porque solo un loco enamorado se asomaría desde ahí con la cascada abierta. Si se sienten locos o enamorados pueden alcanzar dicho mirador a través de un sendero, pero prepárense a mojarse completamente por la nebulización.

Y Toño, o está muy enamorado, o tenía mucho calor, pues se armó de valor y cruzó valientemente para refrescarse en el momento en que más agua caía...



Y poco a poco, fuimos bajando los diferentes tramos, a cual más bello



La cascada cuenta también con una leyenda: Una ninfa de nombre Nera se enamoró de un pastor guapo de nombre Velino (como el río). Pero Juno, celosa de este amor, tranformó a la ninfa en un río, que se llamó Nera. Entonces Velino, para no perder a su amada, se lanzó desde el acantilado de Marmore. Este salto, destinado a repetirse por la eternidad, se repite ahora en la Cascada delle Marmore. Otra versión de la leyenda quiere que la ninfa se estuviese bañando en el río pero que no tomase en serio el amor de Velino y entonces este se lanzó en el río desde el acantilado para poder unirse a ella.


Al llegar a la parte más baja, estabamos ya bastante cansados, así que aprovechamos que había unos bancos en los miradores inferiores y nos sentamos a comernos un bocata mientras contemplábamos el precioso paisaje... aunque las cataratas ya no podíamos contemplarlas en todo su esplendor, pues a esta hora ya estaban "apagadas" y aún quedaba un buen rato hasta que volvieran a caer con toda intensidad.



De todas formas, dimos buena cuenta de los bocatas, paseamos un rato más por la zona más baja de la montaña y cuando consideramos que ya habíamos caminado bastante, emprendimos la subida... lenta y tranquilamente, pues el desnivel es grande y tantos escalones no podíamos digerirlos si no era poquito a poco...

La subida, aunque cansada resultó también encantadora por las caídas de agua tan bonitas que nos íbamos encontrando...



Y al llegar arriba, derechitos a la auto, a lavarnos un poco y quitarnos todo el polvo de la excursión, descansar y tomar bebidas frescas para reponernos...

Y una vez que nos hubimos repuesto, recogimos todo y salimos en marcha, esta vez directos hacia Perugia

La verdad, es que además de que nos habían hablado muy bien de esta ciudad, teníamos especial interés en conocerla ya que mi sobrina ha pasado precisamente este año estudiando aquí el conocido "Erasmus", y por lo tanto, estábamos deseando conocer el lugar del que tanto habíamos oído hablar este último año y pasear por las calles por las que ella también ha paseado con sus libros y amigos.

Cuando llegamos a Perugia ya era también casi de noche, aparcamos primero en una zona alta, sobre la estación de ferrocarriles



Recogimos todo bien y tras tomar un ligero bocado, salimos un rato para dar un paseo y estirar las piernas... de paso, descubríamos la Perugia de noche...



Nos compramos unos helados mientras disfrutábamos del paseo nocturno, y continuamos caminando por la ciudad un rato más... hasta que empezamos a acusar el cansancio.

Cuando volvimos del paseo, caímos en la cuenta que en la parte baja al lado de la estación había un parking de pago delimitado por una valla, que nos pareció más seguro, así que decidimos cambiar la auto de sitio a fin de dormir más tranquilos.

De este modo, y cansados como estábamos, tardamos poco en cerrar bien todo y acostarnos para descansar y reponernos para el día siguiente...

Viernes, 14 de agosto

Otro nuevo día, soleado y despejado. Nos despertamos temprano, y desayunamos pronto para salir cuanto antes a patear toda Perugia.

El núcleo histórico de Perugia (o Perusa) originariamente etrusco y después romano, ocupa la cima de una montaña, y por sus laderas se extienden los barrios medievales (o borgos) cada uno con su propia personalidad debido en parte a su geografía.

La actual capital de Umbria y antigua ciudad etrusca poseía 7 puertas, entre la más importante por su grandiosidad era "Puerta Pulchra" o "Puerta de Augusto". La ciudad allá por el siglo XI se había organizado administrativamente en cinco barrios entre los muros etruscos que rodean la ciudad, denominados según las respectivas puertas medievales que correspondían a aquellas originarias de época etrusco-romana.

Cada puerta tenía sus propios representantes en el gobierno de la ciudad (como los Priores), además de los públicos (como los Capitanes de las Puertas).

La progresiva expansión urbana en el siglo XIII determinó la extensión de los barrios más allá de las puertas, desarrollando un estructura en forma de estrella.
Cada barrio poseía un emblema con su propio color y un propio símbolo, en el orígen un animal, después un santo, etc.. Cada barrio estaba constituido por un grupo de parroquias y de órdenes: los Carmelitas en Porta Sole, los Agostinos en Porta Sant'Angelo, ....

El centro histórico de Perugia parece un libro de historia del arte de Italia...



comenzamos el recorrido por la parte más alta de la ciudad



y paseando, llegamos hasta la Piazza IV Novembre en donde se encuentra la Fontana Maggiore, sin duda el símbolo de Perugia.



Realizada por el escultor Nicola Pisano y su hijo Giovanni en el año 1280, fue erigida para celebrar la llegada del agua a la parte alta de la ciudad gracias al nuevo acueducto, que transportaba el agua proveniente Monte Pacciano, en el centro de Perugia. Está constituida por dos bañeras de mármol polígonales concéntricas coronadas por un recipiente de bronce

Es una de las fuentes medievales más bellas de Italia, por la elegancia de sus líneas, la armonía de sus formas y la riqueza de su decoración, formada por 50 bajorrelieves y 24 estatuas. Las dos bañeras polígonales concéntricas están decoradas con bajorrelieves: en la inferior están los símbolos y las escenas de la tradición agraria y de la cultura feudal, los meses del año con los signos del zodíaco y las artes liberales, la Biblia y la historia de Roma, en la superior están representadas diversos personajes bíblicos y mitológicos.

Justamente detrás se encuentra la catedral de San Lorenzo



La Catedral de San Lorenzo es el principal edificio religioso de Perugia. Fue acabada en el siglo XV aunque su construcción y planificación duró más de un siglo. Como la mayoría de los monumentos históricos de Italia, merece la pena visitar su interior por la riqueza y valor del arte que contiene, pero si uno no tiene tiempo o es poco amigo del arte religioso seguramente con ver su fachada quedará satisfecho.

Su entrada principal está presidida por una gran escalinata que termina en un gran portal, y la entrada secundaria queda al lado derecho y da a la plaza Dante.

Al otro lado de la fontana Maggiore se encuentra el Palazzio dei Priori



Es uno de los edificios más representativos de la arquitectura gótico italiana y fue realizado entre los siglos XIII y XV.

Se presenta como un enorme paralelípedo con ventanas tríforas dispuestas en forma consecutiva a lo largo del palacio hasta la entrada secundaria. La entrada principal da a Corso Vannucci y conduce directamente a la Galeria Nazionale dell'Umbria. Por la segunda entrada, que parte de una escalinata situada en la plaza IV de Noviembre, y por la que se accede a la prestigiosa Sala dei Notari, caracterizada por un ambiente rectangular, con frescos del siglo XIII en sus cuatro paredes...



Por encima de la entrada se colocaron dos estatuas de bronce, realizadas por Arnolfo di Cambio en 1281 que representan un grifo y un león, dos obras maestras de la época medieval.

Después de admirar la plaza y todos los monumentos de sus alrededores, nos dirigimos hacia una pizzería que hay un poco más adelante, y que mi sobrina nos aconsejó entre otras, si nos entraban ganas de probar la pizza. Pero era pronto, y hasta el mediodía no abrían, así que, decidimos hacer algo más de hambre (faltaba poco para las once) mientras veíamos otros edificios de la ciudad, y volver algo más tarde...

Así que, sin pensarlo más, nos dirigimos hacia donde se encuentra el arco o la puerta etrusca

y las vistas que desde allí se podían ver, que también eran espectaculares...

Es la única puerta de la ciudad que no sufrió modificaciones ni refacciones. Su construcción data del siglo III a.C. A los lados se levantan dos torres de forma trapezoidal, elaboradas con dos grandes bloques de travertino puestos en seco.
Su fachada es un solo arco, en el que se puede leer AUGUSTA PERUSA, escrito que se agregó en el siglo I a.deC. después de la toma de la ciudad de mano de Augusto.

Después de llegar hasta aquí, continuamos paseando... esta vez, mi curiosidad recayó en los buzones... que me parecieron enormes, y diferentes a lo usual



Continuando con el paseo, llegamos hasta la iglesia de San Severo, es indispensable ver la única obra que Rafael le legó a la ciudad: el fresco de la Trinidad (finales del siglo XV-principios del XVI), que se encuentra en la capilla adyacente a la iglesia de San Severo.



y desde allí, salimos hacia el Pozo Etrusco



excavado en la toba, de una profundidad de 37 metros y de un diámetro de unos 5 metros: seguramente se trata del pozo más antiguo construído en una ciudad etrusca, con función de cisterna dentro de una roca fortificada.



Para entonces, la pizzería mediterranea estaría abierta ya, por lo que nos acercamos (no estabamos demasiado lejos) y nos preparamos a tomar algo rico



y la verdad es que nos chupamos los dedos... nos tomamos una pizza cada uno... enormes y riquísimas, con las que quedamos más que satisfechos.

Un dato curioso es que para estas fechas, es decir en el mes de Octubre, se celebra en esta localidad el Festival "Eurochocolate", que seguro que hará las delicias de todos aquellos que son amantes de este delicioso alimento.

Incluso, existe un hotel que se autoproclama como el primer hotel del mundo en donde el chocolate es su tema principal y todo gira en torno a éste, incluído el menú de su restaurante, donde podemos encontrar conejo con pistaches y chocolate, el Etruscan chocohotel

Y bueno, después de caminar y visitar un montón de rincones en Perugia (seguro que nos dejamos otros muchos por ver, pero ya estábamos más que cansados) nos dirigimos hacia la autocaravana para descansar de la agotadora mañana...

Comimos, descansamos, y cuando ya nos habíamos repuesto lo suficiente, decidimos salir hacia nuestro siguiente destino: Asís.

Después de un par de horas aproximadamente de carretera, llegamos a un parking de autocaravanas y colocamos todo para pasar allí la noche y poder visitar la ciudad por la mañana.



Pero como no teníamos ganas de pasar el resto de la tarde allí parados, decidimos cerrar bien todo y dar un paseo para ver un poco la ciudad, como adelanto de lo que sería al día siguiente.

Subimos desde el aparcamiento una gran cuesta andando... hasta llegar al arco que da entrada a la villa...



Asís (en latín Asisium y en italiano Assisi) es una ciudad y sede episcopal de Italia, situada en la provincia de Perugia que está a su vez en la región de Umbría. Es además la ciudad en donde nació san Francisco (fundador en 1208 de la orden religiosa de los franciscanos), y santa Clara (Chiara d’Offreducci, la fundadora de las clarisas).

Comenzamos el paseo por una larga calle que hay en la misma entrada...



y que nos lleva directamente a la Iglesia de Santa Clara.



Aunque teniamos ganas de entrar para verla por dentro, la dejamos a nuestra izquierda



y seguimos por la misma larga calle, atravesando la ciudad



Actualmente Asís recibe a 5 millones de peregrinos y de turistas al año, y es un centro de primera magnitud desde el punto de vista religioso (capital del franciscanismo, del diálogo interreligioso y ecuménico); histórico-paisajístico (Monumentos romanos y medievales, santuarios franciscanos, parque natural del Subasio); artístico (frescos de Cimabúe, Giotto, Lorenzetti, Simone Martini); cultural (conciertos, exposiciones, congresos...). Por estos y otros motivos, en el año 2000, la ONU ha elegido Asís como una de sus sedes oficiales y la UNESCO la ha declarado Patrimonio de la Humanidad.

seguimos caminando... y a cada paso, más me gustaba esta bonita ciudad...



sus calles tenían un aire tan... medieval, que prácticamente, te veías sumergido en otra época conforme te ibas adentrando por sus callejuelas... y así llegamos hasta la Catedral de San Rufino.



tampoco entramos, pues era ya tarde y estaba todo cerrado... las visitas habíamos pensado dejarlas para el día siguiente... y continuar con el relajante paseo...



entre rincones realmente llenos de un gran encanto



y así llegamos hasta la plaza en la que se encuentra el Ayuntamiento, cuya fachada corresponde enteramente al Palacio de los Priores.

La Plaza del Ayuntamiento representa el centro de la ciudad, testigo en los siglos de la vida social, cultural y política de Asís: está puesta sobre la antigua área del foro romano y en ella encontramos además del Palacio de los Priores, de 1337, el Palacio del Capitán del Pueblo del Doscientos y el Templo de Minerva.

El Palacio de los Priores se realizó en el Trescientos uniendo cuatro edificios preexistentes y fue sede de la antigua Magistratura y hoy del Ayuntamiento y de la Pinacoteca Comunal: era la residencia de los Priores de la ciudad



en la derecha, acoge la así llamada Volta Pinta (bóveda) , pasaje con bóveda de tonel y grotescos pintados por Raffaellino del Colle en el siglo XVI.



el ambiente en la plaza era estupendo... con gente por todos lados aprovechando que la temperatura era estupenda.

El Palacio del Capitán del Pueblo (frente al Ayuntamiento) fue edificado en 1282 y representaba el punto neurálgico de la vida de la ciudad medieval: era la sede del Capitán del Pueblo, el jefe de las milicias ciudadanas; alrededor del final del Trescientos se convirtió en residencia del Podestá, o sea del Vicario Papal y sólo más tarde fué destinado a otros usos.

La fachada se presenta sobre tres plantas, con una hilera de cuatro ventanas por planta y cuatro puertas y, en la cumbre, un merlón güelfo; muradas sobre la fachada se pueden ver aún hoy las medidas para la seda, el lino y la lana.

Este Palacio flanqueado por la Torre del Pueblo, de la segunda mitad del Doscientos y construida más veces, se presenta a planta cuadrada y es sede del Catastro Comunal y del Colegio de los Notari; el reloj sobre la fachada fue puesto en la mitad del siglo XV y en 1926 se colocó el Campanario de las Laudes, que lleva grabado el “Cántico de las Criaturas”.

Hoy el Palacio del Capitán del Pueblo es sede de la Sociedad Internacional Estudios Franciscanos.



Por último, el Templo de Minerva, de la época de Augusto, transformado en 1539 en iglesia cristiana con el nombre de Santa María sopra Minerva, se remonta al I siglo a.C. y presenta una elegante fachada clásica con pronao, seis columnas acanaladas por los capiteles corintios.

El Templo, dedicado a la diosa Minerva, fue transformado en el interior en iglesia cristiana, Santa Maria sobre Minerva, y readaptado en formas barrocas durante el Seiscientos.

Siempre en la plaza la hermosa fuente, construida por Giovanni Martinucci en 1762.

Después de contemplar bien todas las fachadas y disfrutar durante un rato observando los detalles en los edificios, nos dispusimos a continuar atravesando la ciudad ya que nuestro objetivo era llegar hasta la Basílica de San Francisco, simplemente para ver su exterior... y llegamos incluso a tiempo de echar un par de fotos casi en el crepúsculo...



Increíble la belleza que se podía experimentar mientras contemplábamos el enorme edificio.

Y una vez cumplido nuestro objetivo, dimos media vuelta y regresamos por donde habíamos venido, sabiendo que al día siguiente nos esperaba el mismo recorrido... aunque como siempre digo, se ve todo de diferente manera a la luz de la luna y la iluminación nocturna...



nada que ver con la iglesia de Santa Clara que habíamos visto esa misma tarde...

Al llegar a la autocaravana tomamos una cena ligera y tras cerrar bien todo, nos tumbamos a dormir y descansar, pues al día siguiente volveríamos a la carga...


Sábado, 15 de agosto

Y así llegamos justo a la mitad del mes... ya con pena, porque veíamos que a partir de aquí, casi comenzaba nuestra cuenta atrás... aunque aún nos quedaba mucho por ver de este magnífico país.

De nuevo nos levantamos temprano para aprovechar bien el día, y en cuanto desayunamos y nos acicalamos, salimos cortando para ver Asís recién levantado.

Incluso el arco de entrada lo veía distinto...



Ahora, sí que pasamos a ver la iglesia de Santa Clara



Esta iglesia fue construida entre 1257 y 1265 sobre el lugar de la primitiva iglesita de San Giorgio, con proyecto de fray Filippo da Campello: guarda los restos mortales de la Santa y guarda también algunas reliquias, como el hábito y el breviario de San Francisco, la bata bordada de Clara, el hábito y la capa de la misma.

La fachada de la iglesia es sobria y elegante, en piedra calcárea a fajas rosa y blancas: a los lados del portal hay dos leones y arriba el hermosísimo rosón a círculos concéntricos; la geometría del prospecto está caracterizada por los tres colosales arcos emergentes que se apoyan al lado izquierdo.



El interior es con una única nave, en estilo gótico con bóvedas a crucero: de los frescos que decoraban el interior se ha quedado testimonio sobretodo en el crucero, con Escenas de la vida de Santa Clara, de escuela giottesca (1283)



en la Capilla de las reliquias está custodiado también el Crucifijo del Doscientos sobre mesa que habría hablado a San Francisco en San Damiano.



Al salir, nos encontramos con una gran plaza, y arriba se puede ver la fortaleza llamada "La Roca"



En esta espléndida fortaleza se cuenta que se hayan alojado también Federico Barbarroja y Federico II aún niño: domina desde lo alto la ciudad y el entero valle y desde ésta se puede admirar un panorama único.

Surgió sobre las ruinas de una antigua “arce” etrusca, fue destruida en el siglo XII y hecha reconstruir en el Trescientos por el Cardenal Albornoz, guardando el plano originario, al que se añadió la Roca Menor; en 1458 empezaron otras obras de ampliación, con la construcción del torreón poligonal, enlazado a la Roca Mayor desde un pasillo fortificado.

Ambas las Rocas están colocadas en los puntos más altos de la ciudad y están enlazadas entre ellas por una larga muralla en la que, se cuenta, habría un recorrido secreto.

Bueno, y después de volver a atravesar de nuevo la ciudad, llegamos por fin hasta la Basílica de San Francisco.



La Basílica de San Francisco es el símbolo de Asís, y también uno de los santuarios más venerados de la entera cristianidad; vió la luz en 1228, dos años después de la muerte del Santo y está constituida por dos iglesias superpuestas, baja y obscura la Inferior, realizada sobre pilares robustos y rechonchos, vertical y luminosa la Superior.

La fachada repite los esquemas del románico, simple y linear, con un espléndido rosón; umbro-gótica sólo es la puerta de entrada, bipartida, mientras el mismo campanario, de 1239, es románico.

A los lados de la Basílica se veen unos contrafuertes y arcos emergentes que se apoyan sobre enormes estructuras cilíndricas de soporte del cuerpo arquitectónico; los frescos en el interior son una verdadera obra maestra de la pintura del Dos-Trescientos: en la Iglesia Inferior las paredes y las bóvedas están valorizadas por las obras maestras de Giotto, Cimabue, Pietro Lorenzetti y Simone Martini e ilustran la vida de Jesús y de San Francisco. Desde las escaleras a mitad nave se baja a la Cripta que hospeda el sepulcro del Santo.

A la Basílica Superior se accede por el hermoso Claustro perteneciente al anexo convento: en esta podemos admirar sobre las paredes de la nave el estupendo ciclo de frescos de Giotto sobre la vida de San Francisco.





A los lados de la iglesia, contrafuertes y arcos emergentes se apoyan sobre enormes estructuras cilíndricas de soporte del cuerpo arquitectónico; la fachada repite los esquemas del románico; umbro-gótica es sólo la puerta de entrada bipartida, mientras también la forma del campanario (realizado en 1239) es exquisitamente románica.

Al salir de la basílica, se puede ver sobre la hierba, recortada, la palabra "PAX" junto a la cruz Franciscana



Desde allí, volvimos de nuevo hacia el interior, hasta la iglesia nueva



de la que algunos aseguran que es la casa natal de San Francisco, pero que habiendo distintas teorías, no está totalmente claro.

Está edificada sobre una antigua casa que a comienzos del siglo XVII pertenecía a Juan Bautista Bini, quien la vendió a los hermanos menores de la Observancia en el año 1615 por 1300 escudos, a fin de que allí se construyera un lugar de culto. En ese mismo año el rey Felipe III de España destinó la suma de 16.000 escudos para la construcción de un templo (véase la inscripción de la fachada) sobre la casa ocupada por los hermanos menores. El diseño del templo fue hecho por el arquitecto asisiense Giorgetti, pero los trabajos fueron realizados bajo la dirección de un tal fray Rufino de Cerchiara.

La fachada de la iglesia es de estilo renacimiento, sobrio y elegante a pesar de sus dimensiones. Su interior es en forma de cruz griega, dominado por una cúpula central y cuatro cúpulas pequeñas que no sobresalen al exterior. El altar mayor está emplazado, según algunos, en el sitio que correspondería a la habitación de Francisco.

En la primera pilastra de la izquierda se encuentra una oscura celda que evoca la cárcel en donde Francisco fue recluido por su padre.



salimos de la iglesia y continuamos andando, hasta llegar a otro lugar en el que parece fué donde nació y vivió San Francisco...





La verdad es que como hay distintas hipótesis, ya no sabíamos cual era el lugar exacto de su nacimiento, pero nos encantó ver todos estos lugares mientras recorríamos las callejuelas y los bonitos rincones...

Después de ver todos estos lugares dimos por acabada la excursión a esta encantadora ciudad y salimos calle abajo hasta llegar a la dragoneta



cuando llegamos no teníamos muchas ganas de comer, pues habíamos almorzado tarde así que, después de descansar un buen rato de la caminata de la mañana, recogimos bien todo y nos pusimos en marcha para llegar al próximo sitio señalado, las cuevas de Frassasi
durante el trayecto, pudimos disfrutar de un paisaje estupendo



Cuando llegamos era mediodía... y nos encontramos con un enorme aparcamiento en el que había una zona exclusiva para autocaravanas



Y aquí, nos surgió otra de las anécdotas del viaje... anécdota ahora, claro... porque en ese momento, lo pasamos francamente mal.

Después de aparcar en el sitio que nos pareció más adecuado, fuimos a ver el sistema de pago puesto que nos enteramos de que se podía pasar allí la noche



El sistema era bien sencillo... unas máquinas expendedoras de tickets, en las que por 5 euros, te salía el justificante para 24h.

No miramos las instrucciones de la maquinita (como buenos españoles, jejeje) y al no llevar cambio, se nos ocurrió que podríamos meter la tarjeta de crédito... ERROR, justo en el mismo instante en que la introducíamos y al ver que la máquina no reaccionaba, vimos un letrero enorme con letras en rojo (ni idea de porqué no nos dimos cuenta antes...) que ponía NO CREDIT CARD...

Total, la tarjeta de crédito no salía... se había quedado atascada dentro... y no había forma humana de sacarla. Seguramente nuestras caras eran un poema.

Yo me quedé allí (con un sol de narices cayendo a plomo) mientras mi marido iba en busca de algún encargado de las cuevas (las esperanzas de que hubiese alguien encargado de las máquinas expendedoras, eran mínimas.. sobre todo teniendo en cuenta que era fin de semana).

Ya nos veíamos anulando tarjetas, y no sé cuantas cosas más, el trastorno iba a ser de aupa, por la tontería de no mirar antes de meter la tarjeta.

Después de venir una chica de recepción de visitas muy amable, de probar con unas pinzas y otros artilugios similares y demás intentos fallidos... al final, y empujando la tarjeta (porque no salía pero podíamos verla por la ranura) un poco más, la máquina acabó por escupirla... y nosotros resoplamos del gusto.

Una vez la tarjeta en nuestro poder, cambiamos monedas e introdujimos el dinero para conseguir el tiquet.

Después, y más tranquilos, tomamos un bocado y nos dedicamos a descansar hasta la hora de ver las cuevas.

Mientras comíamos, los vecinos de autocaravana (una pareja de italianos con dos niños algo más pequeños que los nuestros) intercambiaron saludos y muy amables, nos dieron algo de conversación (entre italiano, inglés, español y algunos gestos), comentando que ellos ya habían visto las cuevas y que eran una maravilla.

Después de un merecido descanso, y tras sacar las entradas, nos encaminamos hacia el autobús que nos llevaría hasta la entrada que se encuentra unos kms. más arriba del lugar del aparcamiento.

Las cuevas de Frasassi (en italiano, Grotte di Frasassi) son una red de cavernas karsticas italianas que se encuentran en el interior del Parque Natural regional de la Gola della Rossa y de Frasassi (Parco naturale regionale della Gola della Rossa e di Frasassi) en el municipio de Genga (provincia de Ancona y región de las Marcas).

Las cuevas fueron descubiertas el 28 de junio de 1948 cuando algunos componentes del grupo espeleológico de Ancona descubrieron la entrada de la primera gruta, llamada «grotta del Fiume». Fueron descubriéndose otras cavidades de la misma red hasta que, el 25 de septiembre de 1971 el grupo espeleológico CAI de Ancona descubrió la «Grotta Grande del Vento»; el equipamiento no les permitió descender hasta la base de la cavidad, y calcularon la altura lanzando una piedra y midiendo el tiempo de caída, con lo que calcularon 100 metros. Posteriormente se dotaron de equipamiento adecuado y exploraron el inmenso espacio que se fue llamado «Abisso Ancona» (abismo Ancona) en honor de la ciudad de los descubridores.

El Abismo Ancona es una enorme cavidad, de las más grande en Europa y en el mundo, que podría tranquilamente contener el Duomo de Milán gracias a sus 200 metros de altura, 180 de largo y 120 de anchura. En el fondo de la cavidad están amontonados enormes bloques de piedra, resultado de desplomes que se han sucedido en el curso de milenios y que han dato origen a lo que en honor de los primeros espeleólogos que hace 25 años se han asomado a su cima ha sido denominado “Abismo Ancona”.





Las cuevas resultaron ser espectaculares... como no dejaban hacer fotos en el interior, recomiendo que os paseeis por internet en busca de fotografías... y observéis la belleza de ese rincón escondido a la luz... a nosotros nos gustó muchísimo.





Después de un par de horas, terminó la visita a las cuevas y volvimos otra vez en autobús hasta el lugar en donde estaba la dragoneta.

La amabilidad con los vecinos se vió de nuevo reforzada, y terminamos chapurreando tres parejas que allí estábamos, y contandonos nuestras peripecias con las autos.

Llegada la hora de la cena, nos despedimos para tomar algo, no sin antes quedar para más tarde en tomar un "maquiatto" (un cortado) en los kioscos que había entre las tiendas de souvenirs y las taquillas para las cuevas.

Y de esta forma, antes de acostarnos esa noche, pasamos una muy agradable velada con estos dos matrimonios italianos, con los que nos entendíamos estupendamente a pesar de la mezcolanza de idiomas, jejej... resultaron ser unas personas muy agradables con las que compartimos un café y una copa antes de ir a la cama.

Después de intercambiar direcciones de correo para enviarnos las correspondientes fotos de grupo, nos despedimos pues ellos saldrían más temprano y seguramente ya no nos veríamos por la mañana.

Nos despedimos y una vez más, a descansar, pues al día siguiente teníamos más carretera y más sitios que visitar.

Pero con esto, doy por terminada esta entrada que ya he alargado demasiado. Espero que hayais disfrutado de todas nuestras peripecias, y si os apetece, volvais para leer mi próxima entrada, con la continuación de este maravilloso viaje.

¿Me acompañareis??

6 comentarios:

  1. Hola ..luego vengo a comentarte... no se actualiza tu blog en casa.. revisaré mas tarde.. un beso

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  2. Hola niña... espero que estés bien, una maravilla de viaje, algo que tengo pendiente y que espero que en el 2010 conozco todos estos sitios que ahora estoy disfrutando con tu viaje.

    Un abrazote y saludos a toda la familia...

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  3. Hola Balovega, que tal, guapa?? Gracias por pasarte por aquí, eres un solete.

    Si ya conoces los sitios, seguro que te gustan, porque yo volví maravillada, jeje... me alegro que disfrutes con mi relato... y todavía falta la mitad del viaje, te invito a que vuelvas dentro de poco, pues ya tendré colocado el resto (espero, jeje) y podrás ver todo el recorrido al completo.

    Muchas gracias por pasarte y comentar.
    Un saludete.

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  4. Hola amiga...

    Paso a darte un gran besote y desearte a ti y los tuyos unas muy entrañables navidades y un estelar 2010..

    Espero que esteis bien.. feliz fin de semana

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  5. Igualmente Balovega, Feliz Navidad.

    Gracias por pasarte por aquí guapa, un saludete.

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  6. fantastico me encantaria pasear por todos esos lugares
    es espectacular:)

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