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Antes de comenzar a leer, te recomiendo que te pongas cómodo.... los relatos por lo general son largos, así que... prepárate un cafetillo (o cualquier cosa que te apetezca), relájate... y disfruta de la lectura.

Espero que te guste y vuelvas pronto para leer mi próximo viaje..







domingo, 20 de septiembre de 2009

Viaje para conocer Ávila y Toledo



Nada más llegar a nuestra casa del maravilloso viaje por tierras Italianas, y sin casi tiempo de abrir las maletas, volvemos de nuevo a salir de viaje.



Con motivo de la Feria de Albacete, y como nosotros ya la conocemos naturalmente, aprovechamos parte de estos días festivos para salir de nuevo, dejando los últimos días para disfrutar de feria a la vuelta.

Así que, después de dejar resueltos algunos detalles del cole de los niños, que comenzarían en breve, y otros temas laborales, nos ponemos en marcha el día 7 de septiembre.

Como además, queríamos arreglar el retrovisor izquierdo, que había quedado roto, pues salimos también con la idea de pasar antes por un taller en las cercanías de Madrid en el que parece que tenían el repuesto que nos hacía falta (o sea, un retrovisor nuevo).

Lástima que a pesar del viaje, no tenían justo el que necesitábamos y tuvimos que continuar con el mismo... tendríamos que arreglar el espejo a la vuelta.


Una vez que terminamos con ese tema, continuamos viaje, llegando hasta uno de los lugares en donde teníamos pensado pasar estos días, que no es otro que Ávila.

Cuando llegamos, ya era totalmente de noche



Y aparcamos justo al lado de las murallas, creo que es un aparcamiento para autobuses en el que también se permite el acceso a las autocaravanas, y que se encuentra pegado a la comisaría de Policía.

Como aún no era muy tarde, y queríamos ver la ciudad a la luz de las farolas, tomamos un bocado y en seguida cerramos todo y comenzamos un estupendo paseo por la ciudad.



Las cuestas de aúpa, jeje.. pero no nos detuvieron... llegamos hasta la plaza del ayuntamiento que me pareció bastante grande.


continuamos callejeando y viendo los bonitos edificios


y los numerosos soportales


Cuando nos cansamos de pasear, después de caminar por el centro de la ciudad y tras un largo día de carretera, dimos la vuelta y volvimos a la dragoneta para tomar un vaso de leche y dormir. Necesitábamos una noche de sueño reparador para estar frescos por la mañana y visitar la bonita localidad a la luz del día.

Martes, 8 de septiembre

Nada más levantarnos, la vista de las murallas nos resultó preciosa.


Como teníamos ganas de ver todo, salimos rápidamente en cuanto nos aseamos y desayunamos para ponernos en camino



Y comenzar a subir cuestas...


Y más cuestas...


Llegamos hasta la puerta de San Vicente.
Y desde allí pasamos a la Basílica también llamada de San Vicente.


Y nos detuvimos aquí para admirar tanto el exterior...




como el magnífico interior...


en donde tuvimos también oportunidad de contemplar el Cenotafio en donde descansan los cuerpos de los hermanos Vicente, Sabina y Cristeta, que sufrieron martirio por negarse a firmar un documento.


También nos quedamos embobados mirando el retablo y otros detalles







Cuando terminamos la visita a la Basílica, salimos de allí para reanudar nuestra visita.

Me encantaban las fachadas que encontraba a cada rato...






Bueno, y así paseando llegamos hasta la puerta de la Catedral


Aunque estaba cerrada y no pudimos visitarla en ese momento, así que continuamos hasta llegar a otra gran plaza, la plaza del Mercado Grande


en donde nos encontramos otra iglesia, la Iglesia de San Pedro, que está situada en esta plaza, frente a la puerta del Alcázar


y a esta sí que pasamos y pudimos observar el interior


Al salir, nos encaminamos hacia la Puerta del Alcázar


y después de hacernos algunas fotos, seguimos con el paseo por la ciudad


hasta llegar al convento de Santa Teresa


Primero pasamos al lugar en el que guardan sus reliquias



y estuvimos admirando diversos objetos y prendas de la santa


para después, pasar al templo, en donde se encuentra también la capilla en donde nació


pues parece que la iglesia está construida en la zona que era su casa de niña, incluso se puede ver un pequeño patio en donde ella pasaba largas horas escribiendo y leyendo


para ver mejor la casa, hay que salir de la iglesia y dar la vuelta a la manzana, para entrar por otra puerta que da a un sotano, convertido en museo y para exposición de todo lo relacionado con Santa Teresa.


incluso una réplica de cómo era su pequeño cuarto


Cuando terminamos la visita, nos vamos para la zona del Ayuntamiento para ver la plaza de día


y como ya era la hora de comer, y teníamos un hambre que no veas, pues estuvimos tanteando los restaurantes, porque los chicos tenían ganas de chuletón, y no podían dejar pasar la ocasión.

Al final, escogimos uno en el que comimos estupendamente... yo opté por unas judias del Barco de Avila de primero y cerdo cuchifrito de segundo.... y Antonio por unas patatas revolconas y el chuletón... en fin, el menú bastante completo.. ahí van unas fotos...



La verdad que nos pusimos hasta las patas, jejej.. y al terminar no había quien caminase...

Cuando salimos del restaurante, fuimos hacia la parte trasera de la catedral, para ver los restos de San Segundo, que parece ser que se encuentran en esta pequeña capilla


como estábamos bastante cansados de todo el día, pensamos en volver a la auto para descansar, no sin antes comprar unas yemas de Santa Teresa, para probarlas... y que son un bocado exquisito.

Cuando volvimos a la auto, los críos se entretuvieron mirando un canguro que había en el parking. Casualmente, en esos días había un circo allí instalado y tenían allí al animal, por lo que pudieron verlo y hacerle unas fotos.



Mientras, nosotros descansamos un ratillo en la autocaravana.

Pero no tardamos mucho en ponernos de nuevo en marcha.

Como casualidad, contaré algo que a mi marido le resultó cuanto menos curioso. Y es la casualidad de encontrar en la misma ciudad enterrados a los dos santos (San Segundo y Santa Teresa), casualidad, porque sus abuelos por parte materna se llamaban justamente así (Segundo y Teresa), y eso es algo que le resultó emotivo, por lo que sabiendo que había una ermita de San Segundo, no quiso que nos marchásemos sin visitarla.


Así que, en cuanto descansamos un poquillo, volvimos a salir rodeando las murallas para llegar hasta esta ermita de San Segundo


El interior era precioso



Terminamos de verla, y volvimos sobre nuestros pasos... y como no teníamos nada mejor que hacer, pues volvimos de nuevo al centro de Ávila... que es precioso... si no fuera por esas cuestas... jeje y así llegamos de nuevo hasta la zona de la Catedral, con sus característicos leones de piedra... yo no sé cuantos conté, pero hay muchos.


Volvímos a la Plaza de Mercado, preciosa al atardecer...


y cuando empezamos a notar algo de fresco, nos bajamos ya para volver hacia la dragoneta.


y dando así por terminada nuestra visita a esta preciosa ciudad.

Pasamos una velada estupenda, mientras cenábamos y comentábamos lo que habíamos visto, y comido!!! jeje... y después, a descansar para estar frescos al día siguiente.

Miércoles, 9 de septiembre

Como ya lo habíamos decidido, a primera hora nada más desayunar, salimos de Ávila para continuar nuestro viaje, y nos dirigimos hacia un pueblo llamado Arenas de San Pedro.

La idea incial era desde Ávila haber llegado hasta Salamanca, pues yo al menos, no la conocía. Pero casualmente nos enteramos que al igual que en Albacete, estas son las fechas de la feria en Salamanca, por lo que nos sería difícil por no decir imposible ver con tranquilidad la ciudad (eso por no hablar de los problemas de aparcamiento y demás, si la ciudad está tomada por los turistas que acuden a las fiestas), así que decidimos variar nuestro rumbo. Ya tendríamos otra ocasión de visitarla más adelante.

Y de esta forma, pensamos en llegar hasta unas grutas llamadas "Del Águila" y que se encuentran en este pueblo (Arenas de San Pedro), y desde allí, marchar después para Toledo (que los niños no lo conocen).

La verdad que el paisaje y los puertos que atravesamos no nos los esperábamos... aunque la carretera era bastante buena, las subidas y bajadas eran bastante impresionantes hasta que llegamos. Y cuando lo hicimos, aparcamos en un parking que hay justo al lado del castillo.


Allí una chica en el quiosco de información nos detalló muy amablemente lo que se podía visitar. Al mismo tiempo, también aprovechamos para comprar algo en la panadería y en fin, estiramos las piernas un poco...

Del castillo sólo pudimos ver el patio de armas, que estaba abierto al público, el resto parece que no se podía visitar


Desde aquí, salimos para ver un poco el pueblo, y llegamos hasta el puente medieval llamado "Aquelcabos"


precioso rincón...

y tras dar algún que otro paseo, volvimos hacia la autocaravana para seguir hasta llegar a las grutas del Águila.

Cuando llegamos, era la hora de comer.


Así que, con una espectacular vista de la sierra de Gredos, tomamos un buen plato de comida antes de entrar y poder disfrutar de las bonita gruta.

Como no dejan hacer fotos, os pongo una que he visto por internet, aunque aconsejo visitarlas, es verdaderamente impresionante.


Al terminar la visita, volvimos a la autocaravana y nos dirigimos directamente a Toledo, para pernoctar en el aparcamiento de la estación de autobuses.


Como es nuestra costumbre, nada más llegar bajamos y cerramos todo, con la intención de dar un pequeño paseo antes de cenar, y de paso, ver la ciudad de noche.

Otra cuestecita que se las trae...



la que lleva a la puerta de Bisagra



también le hicimos fotos por la parte interior



bueno la verdad es que es impresionante... continuamos subiendo cuesta...


y llegamos hasta la puerta del Sol


Llegados a este punto, estábamos ya bastante cansados y empezaba a oscurecer, así que optamos por dar media vuelta, e ir bajando cuesta y llegar poco a poco hasta la autocaravana, con el fin de tomar algo, y acostarnos a dormir pronto. Al día siguiente ya tendríamos tiempo de volver a patearnos un poco la ciudad de Toledo.

Jueves, 10 de septiembre

Y después de una noche reparadora, volvemos a la carga.

Subimos la cuesta (que cada vez la veo más empinada) y llegamos al mismo punto de ayer, en la puerta del Sol, desde donde podemos contemplar unas vistas preciosas de la ciudad


Una vez arriba, llegamos paseando hasta la Plaza de Zocodover


Teníamos pensado visitar el Alcázar...


Toño y yo ya lo hemos visto en varias ocasiones, pero queríamos que lo vieran nuestros hijos. Lo que no sabíamos es que estaba de obras... lo que me dejó perpleja es que llevaba ¡¡¡¡5 años en obras!!!!! y parece que va para largo la cosa...

Total, que como no podíamos pasar al Alcazar, nos conformamos con seguir paseando y ver si podíamos entrar a algún otro sitio emblemático para que lo conocieran los críos.


Algunas fachadas nos dejaban pasmados por su belleza


hacía una mañana preciosa y daba gusto andar por las callejuelas




Después de caminar un rato, llegamos hasta la Catedral, que parecía estar en obras


Es bella, increíblemente bella


Nos quedamos maravillados ante la grandeza de lo que estamos viendo.




Una vez fuera, continuamos con el paseo


Y llegamos hasta la iglesia de Santo Tomé, en donde se puede contemplar el cuadro del entierro del Conde de Orgaz de El Greco.


Y por supuesto, entramos a ver el cuadro.


Y tras la corta visita para ver el cuadro y la pequeña iglesia, salimos hasta llegar al Monasterio de San Juan de los Reyes...



Pasamos con la intención de ver el bello claustro




Y desde ahí pasamos también para visitar la capilla mayor y el retablo, cuya entrada ya nos impresionó por su belleza



nos quedamos francamente maravillados.

Al salir, subimos para ver el claustro superior





Después de recorrer todo el monasterio salimos y nos dirigimos hacia la parte de la fachada principal



aprovechando que había unos escalones estupendos, y siguiendo el ejemplo de otros turistas, sacamos unos bocatas y nos los zampamos mientras descansábamos de tanto paseo y contemplábamos la fachada.

Cuando nos terminamos el bocata, fuimos paseando tranquilamente, rodeando las murallas


hasta llegar de nuevo a la puerta bisagra



Desde ahí, fuimos bajando la cuesta y llegamos de nuevo hasta el aparcamiento en donde estaba la autocaravana


Una vez que comimos y estábamos descansados, decidimos que lo mejor era poner rumbo a casa y dar por terminada esta nueva aventura...

Toledo no pilla muy lejos, así que, en poco más de tres horas estábamos ya en casita, con la mismas emociones divididas de siempre... las ganas de llegar a casa para descansar de veras, y la pena por terminar con otro estupendo viaje...

2 comentarios:

  1. Me encantó viajar nuevamente por Toledo y Avila a través de tus bonitas fotos. Estuve allí en Enero del '85. Si.... hace muciiiiiísimos años. Y sin cámara fotográfica digital, ni nada de eso. Así que me conformaba con mis viejitas fotos impresas que van perdiendo su color original con el paso del tiempo y las imágenes atesoradas en la memoria. Gracias pues, por compartir!
    Saludos desde Florida Oeste, Bs.As. Argentina.
    Ariadna.

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  2. Hola Ariadna,

    Pues me alegro enormemente si mis fotos y mi relato del viaje han servido para que vuelvas a recordar aquellos tiempos y aquella visita que con tanto cariño recuerdas.

    Un saludete.
    Alundra

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