C omo ya hice referencia en el comentario
"Un poco de historia" , la primera autocaravana nos acompañó en nuestros primeros viajes, hasta bien entrado el mes de Mayo de 2007.
Con ella disfrutamos de nuestra primera salida en
Burgos, y hemos pasado fines de semana inolvidables en
Cabo Cope,
Valladolid, así como en
Las Alpujarras y
Cabañeros.
A primeros de Junio, y con bastante pena, la pusimos a la venta y dejamos momentáneamente de viajar.
Lo cierto es que tardamos muy poquito en venderla, pues aunque era bastante viejecita, marchaba muy bien, y como no tenía un precio muy elevado, tuvo muchos pretendientes, jejejej hasta que al final, vinieron a por ella...
Yo creo que el día que se la llevaron una parte de nosotros se marchó también... ese día no pude comer... pasé un día fatal... y me costó algunos días hacerme a la idea de que nunca volveríamos a verla.
Después de eso, vino el verano. Lo pasamos como todos los años... disfrutando de la playa y de la piscina... y esperando a que llegase la feria, pues ya habíamos decidido que al finalizar septiembre buscaríamos otra AC y la compraríamos. Tal era el mono que teníamos de autocaravana... yo creo que una vez pruebas a pasar unos días de esta forma... te enganchas, y no quieres viajar de otra manera...
Así fué pasando el verano y llegamos por fín hasta septiembre. Después de visitar algunos particulares y diversas casas de autocaravanas, encontramos la auto que sería nuestra dragoneta.
Por fuera

Y por dentro

Nos enamoramos de ella en cuanto la vimos... y no nos lo pensamos dos veces. Ésta, además de ser bastante más nueva que la anterior, tenía un motor mucho más potente y eso era en gran parte lo que nosotros íbamos buscando. Así que, después de terminar el trato con su dueño (al final la compramos a un particular) quedamos con él en que iríamos a por ella, y al pasar el puente del Pilar (antes no pudimos ir a por ella) nos marchamos los cuatro en tren, para venir todos montados en la auto de vuelta hasta Albacete.
Recuerdo que llovía a cántaros, jejejej... menuda experiencia para ser la primera a bordo de la nueva AC. Aunque vino bien, pues así comprobamos que no había goteras y que podríamos dormir tranquilos en caso de una fuerte tormenta con lluvias...
Total, que llegamos a casa y dejamos la AC en su sitio. Dejándola lista para pegarle un buen enjabone en cuanto tuviésemos el primer rato libre.
Y así fué como comenzó una nueva etapa en nuestras vidas...